¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

PAPA FRANCISCO

Google+ Followers

LA BOCA DEL RIACHUELO COMO REHÉN

(Buenos Aires, Argentina)

El Estado Nacional en complicidad con el Estado Porteño hace 30 años despojaron y degradaron en el barrio de La Boca el tramo de la Av. Don Pedro de Mendoza entre las calles Brasil y Aráoz de Lamadrid, bordeando Dársena Sur y el Riachuelo, ambos estados cómplices por acción u omisión tienen de rehén al barrio, exigen el voto para mejorar nuestra calidad de vida, pero seguimos padeciendo la humillación por la dispar elección en las jurisdicciones actoras.
Nos usan, somos sus rehenes, dicen gobernar para solucionar los problemas de la gente pero somos testigos que privilegian otras cosas, es remarcable que desde el Ministerio de Planificación Federal la única respuesta siempre fue el silencio y que el Gobierno de la Ciudad ante tal indiferencia de Nación se victimiza junto a nosotros. El despojo del tramo de la avenida, su envilecido estado, el descuido del espacio publico como de las personas que habitan la zona, transitan impunemente el eje del tiempo, sin que nadie asuma un rol responsable.
Esta denuncia pública ya fue instrumentada ante autoridades de Nación, de Ciudad de Bs. As., de la Cuenca Matanza Riachuelo, del Defensor del Pueblo de la Nación y del Juez Federal Dr. Luis Armella.
Un robo con toma de rehenes, por delincuentes comunes, conmueve acertadamente a la sociedad, a los medios, a la opinión pública, a las fuerzas de seguridad, a la justicia y se resuelve en horas, mientras que este despojo público con inculpados calificados y masivos damnificados como rehenes del poder público, parece no conmover a las autoridades reinando la impunidad.

NO DEJEN DE VER ESTE TESTIMONIO:
http://www.youtube.com/watch?v=7e8rLk6PsjE&context=C30e966fADOEgsToPDskKsTaxmokWHPSBPcH1RT0_8

Alfredo Alberti
Presidente
Asociación de Vecinos La Boca
www.avelaboca.org.ar
en RazonEs de Ser

LA BOCA DEL RIACHUELO COMO REHÉN

(Buenos Aires, Argentina)

El Estado Nacional en complicidad con el Estado Porteño hace 30 años despojaron y degradaron en el barrio de La Boca el tramo de la Av. Don Pedro de Mendoza entre las calles Brasil y Aráoz de Lamadrid, bordeando Dársena Sur y el Riachuelo, ambos estados cómplices por acción u omisión tienen de rehén al barrio, exigen el voto para mejorar nuestra calidad de vida, pero seguimos padeciendo la humillación por la dispar elección en las jurisdicciones actoras.
Nos usan, somos sus rehenes, dicen gobernar para solucionar los problemas de la gente pero somos testigos que privilegian otras cosas, es remarcable que desde el Ministerio de Planificación Federal la única respuesta siempre fue el silencio y que el Gobierno de la Ciudad ante tal indiferencia de Nación se victimiza junto a nosotros. El despojo del tramo de la avenida, su envilecido estado, el descuido del espacio publico como de las personas que habitan la zona, transitan impunemente el eje del tiempo, sin que nadie asuma un rol responsable.
Esta denuncia pública ya fue instrumentada ante autoridades de Nación, de Ciudad de Bs. As., de la Cuenca Matanza Riachuelo, del Defensor del Pueblo de la Nación y del Juez Federal Dr. Luis Armella.
Un robo con toma de rehenes, por delincuentes comunes, conmueve acertadamente a la sociedad, a los medios, a la opinión pública, a las fuerzas de seguridad, a la justicia y se resuelve en horas, mientras que este despojo público con inculpados calificados y masivos damnificados como rehenes del poder público, parece no conmover a las autoridades reinando la impunidad.

NO DEJEN DE VER ESTE TESTIMONIO:
http://www.youtube.com/watch?v=7e8rLk6PsjE&context=C30e966fADOEgsToPDskKsTaxmokWHPSBPcH1RT0_8

Alfredo Alberti
Presidente
Asociación de Vecinos La Boca
www.avelaboca.org.ar
en RazonEs de Ser

LA COLONIZACION ECONÓMICO-CULTURAL

Nuestros genios

Todos se acuerdan de Manuel Belgrano como “el creador de la bandera” (que entre paréntesis era “azul y blanca” y no la “celeste y blanca” que impuso Sarmiento). Algunos también se acuerdan que tenía “voz finita”, y no siendo de profesión militar, comandó el ejército del norte que llevó al triunfo en la batalla de Tucumán. Pocos se acuerdan también que tuvo un hijo con la hermana del Restaurador (Mariano Rosas y Belgrano) y que donó los sueldos y premios militares para la construcción de escuelas (que no sé si se construyeron) y hasta dictó el reglamento educativo y funcional para las mismas. Pero lo que casi nadie recuerda o conoce son sus ideas económicas que la tradición liberal se ocupo de ocultar o disimular.
Algunos se extrañan que no tengamos un buen desarrollo económico, o que “somos pobres, siendo que “tenemos de todo”. Es que somos pobres precisamente porque, teniendo de todo, nos transformamos en un país productor y exportador de materias primas e importador de materiales elaborados. Exportamos lana cruda y compramos lana lavada, hilada, teñida y hecha trajes, a cien veces su valor. Exportamos maíz a granel y compramos copos de maíz embalado en cartón, a cien veces su valor. Exportamos carne y ganado en pie, y compramos hamburguesas grasientas (y con otros “ingredientes”) a varias veces su valor. Nuestros economistas van a Europa y el norte a llenarse la cabeza de “libertad” y “librecomercio” y nos quieren convencer del ALCA o del tratado mundial de librecomercio, para que “seamos ricos” como los países que nos quieren convencer (diría imponer) el librecomercio. Pero no se necesita ser muy “doctorado” para ver que los “países ricos” no son los que tienen abundantes recursos naturales, sino los que los extraen, los transportan, los elaboran, los llevan de regreso y lo venden como bienes de consumo y hasta como “chucherías” , multiplicando varias veces su valor. Basta ver que la mayoría de los “países ricos” no tiene grandes recursos naturales y aún muy pocos: Japón, Italia, Francia, Dinamarca. (La excepción sería EEUU que tiene ambas cosas). Son pobres en cambio los países de grandes recursos naturales, como Sudamérica, los africanos, y hasta los productores de petróleo.
Podemos tomar como ejemplo la propia España, que después del descubrimiento de América, pasó de ser un país de artesanos a ser un importador masivo de oro y plata. Con el oro importado les resultó más fácil importar las manufacturas de Inglaterra, pero ni todo el oro sacado de América alcazo a impedir una crisis económica fatal, y le dio la oportunidad a Inglaterra a adueñarse del comercio mundial, la industria, el transporte y la piratería.
Tenemos nuestro propio ejemplo y cerca el de Bolivia, que siendo un país de grandes recursos naturales, los españoles les llevaron toda la plata (y lo dejaron los agujeros) y ahora le llevan el petróleo y el gas, mientras el pueblo boliviano pasa hambre como minero o pequeño productor de coca. No seremos ricos exportando trigo a granel. Seremos ricos cuando cosechemos el trigo con las maquinarias que fabriquemos, y hagamos todo el proceso industrial hasta vender el producto terminado como galletitas, transportado en nuestros propios barcos. Mientras tanto vivirán “relativamente bien” algunos productores e intermediarios, pero nuestra “mano de obra” seguirá viviendo en la villas o en los ranchos del interior. Claro que en el siglo XXI no se trata solo de textiles. Se trata de también de productos tecnológicos; no de la tecnología, que resguardaran bajo llave, sino del “producto” de la tecnología: a partir de 1330 los ingleses llevan a Inglaterra tejedores Flamencos, más adelantados; sin embargo en 1630 se prohíbe la exportación de cardas y en 1695 las máquinas de punto, por considerarse “una invención ventajosa”. No solo eso: se prohíbe en las colonias la industria textil (para venderles la tela hecha, lógicamente)
En vez de viajar a universidades extranjeras a obtener acreditados doctorados, mas le valdría a nuestros “genios” leer y aplicar algunas de las simples y sabias enseñanzas de Belgrano; “la exportación de lo superfluo es la ganancia mas clara que pueda hacer una Nación”. …”el modo mas ventajoso de exportar las producciones superfluas de la tierra es ponerlas antes en obra o manufacturadas”…..”la importación de las materias extranjeras para emplearse en manufacturas, en lugar de sacarlas manufacturadas de sus países, ahorra mucho dinero y proporciona la ventaja que produce a las manos nativas que se emplean en darles una nueva forma”…… “La importación de las cosas de absoluta necesidad, no puede estimarse un mal, pero no deja de ser un motivo real de empobrecimiento de una nación”…..” es un comercio ventajoso dar sus bajeles a flete a las otras naciones”…..” la importación de mercancías extranjeras para volverlas a exportar enseguida procura un beneficio real”. Y hasta el indiscutido Libertador San Martín tenía similares conceptos, al disponer como protector del Perú que …” se abren los puertos peruanos de El Callao y Huanacacho solo para los buques peruanos. Los barcos extranjeros deben nombrar consignatarios peruanos en puerto de llegada. Se establecen derechos duplos a toda mercadería cuya importación pueda ser perjudicial a la industria nacional” Y cuando el gobierno central (Rivadavia) le negó los recursos para la campaña libertadora “La guerra la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que los demás no importa” (José de San Martín). (Ver San Martín y Rivadavia )
Pero nuestros “genios” siempre amaron “la libertad y el librecomercio” que le predicaron o impusieron desde las invasiones inglesas. Allá por 1817, la sociedad de Terrero, Rosas y Dorrego (el hermano del coronel Dorrego) se dedicaron a salar carne vacuna y exportar a brasil y la antillas. Hubo más de 15 saladeros en Bs.As. Para no depender del monopolio ingles del transporte (que en principio debieron soportar) tuvieron sus propios barcos (construidos en Corrientes). Transportaban la sal desde el sur y luego exportaban en su propia flota, pero los comerciantes ingleses influyeron en el gobierno, y en la prensa, que inició una campaña en contra de la exportación de carne salada, porque disminuiría la existencia de cabezas de ganado y en consecuencia “aumentaría el precio de la carne para el consumo interno”. (argumento aún en vigencia). Como Juan Manuel de Rosas se comprometiera a abastecer de carne al consumo interno al mismo precio, la sociedad pudo poder seguir uno o dos años más, hasta que se lo prohibieron definitivamente.

La ley de aduanas de 1835

En 1835 Rosas dicta la Ley de Aduanas proteccionista (contrario al tratado aperturista de 1825) que varias legislaturas provinciales le agradecieron. Se impusieron aranceles diferenciales según los productos se produjeran acá o no, artículos de lujo o no. Esto dio impulso a las industrias del interior, a los vinos, los textiles y hasta los astilleros de corrientes, y las telas inglesas le costaba competir con los ponchos nativos. Hasta se llegó a exportar cuero curtido de cabra que la legislatura francesa prohibió porque eran de mejor calidad que las suyas. (justamente los franceses, que están en el club nos quieren convencer del librecomercio).
El dictado de Ley de aduana de 1835 y la expropiación del Banco dominado por los ingleses (1836) desencadenan las agresiones anglo-francesas por el librecomercio y la libre navegación de los ríos para vender sus mercaderías en el interior, que Rosas resistió eficientemente, venciendo a las dos mayores potencias de la época, que hasta debieron desagraviar el pabellón nacional con la salva de 21 cañonazos. Claro que Rosas tenía un arma mortal contra los ingleses: los atacó en su “víscera más sensible”, el bolsillo, negándose a pagarle a los bonoleros ingleses mientras no se levantara el bloqueo del Río de La Plata. El bloqueo mismo funcionó como una aduana, impidiendo el ingreso de mercaderías y favoreciendo la industria local, que tomó impulso.
Desplazado Rosas en 1953, los liberales no solamente declararon la libre navegación de los ríos interiores que tanta sangre y sacrificio costó defender, sino que derogaron la ley de aduanas de Rosas y se favoreció la entrada no solo de manufacturas, sino hasta la importación de maestros norteamericanos (Sarmiento) y hasta inmigrantes del norte, esa raza superior de ojos azules. Pero no vinieron esos. Vinieron italianos, gallegos, árabes etc. que no eran sino marginados y desocupados por la mano de obra inglesa que proveía de todos las manufacturas que necesitaban, hechas con sus propias materias primas. Sarmiento no solamente despreciaba los indios nativos"¿Lograremos exterminar los indios?. Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar. Esa canalla no son más que unos indios asquerosos a quienes mandaría colgar ahora si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así son todos. Incapaces de progreso, su exterminio es providencial y útil, sublime y grande. Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado". (El Progreso, 27/9/1844; El Nacional, 25/11/1876) ( Artículos de "El Progreso", 27.9.1844 y de "El Nacional", 19.5.1857, 25.11.1878 y 8.2.1879 ) o a los gauchos "Se nos habla de gauchos...La lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. . Es lo único que tienen de humano. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esta chusma criolla incivil, bárbara y ruda, es lo único que tienen de seres humanos".(Carta a Mitre de 20 de Septiembre de 1861 y "El Nacional" 3/2/1857) Tampoco quería a los italianos y los llamaba "bachichas" "palurdos" "ignorantes". A los Árabes los despreciaba porque "son una canalla que los franceses corrieron a bayonetazos al Sahara" y de los Irlandeses decía que eran "la chusma irlandesa organizada por los curas, que además son fanáticos y borrachos" Tampoco quería a los judíos, que los echa "Fuera esa raza semítica ¿ o es que no tenemos derecho como alemanes y polacos para hacer salir a estos gitanos bohemios que han hecho del mundo su patria" (Sarmiento, Obras completas. Ed Belin Hnos. Paris 1909) (O.Sulé- Los heterodoxos del 80)
Los gobiernos posteriores a Caseros (Sarmiento y Mitre, entre otros) no solamente permitieron el ingreso de mercaderías extranjeras, sino que hasta perjudicaron y despreciaron las nacionales, y en la legislatura porteña llegó a escucharse el argumento “que si no se sacan los aranceles a las telas inglesas, Buenos Aires se vería invadido de ponchos cordobeses” ( como si eso fuera una calamidad). El mismo Sarmiento hablaba de la barbarie del interior, “.... donde no se encuentran levitas o sillas de montar inglesas”
Pero para convertirnos en colonia, no solo basta la fuerza. En 1809 Castlereagh decía que “la fuerza no construye nada durable”. Ni siquiera la corrupción nos impone ser una colonia, y nuestra colonización depende más de nuestra voluntad y nuestra propia cultura colonizada por los libros de Adam Smith con sus "beneficios de la libertad". Algunos nativos hasta exceden las pretensiones inglesas, como Alvear en 1815 que le ofrece el coloniaje ingles a Strangford y Castlereagh, o Florencio Varela en 1844 con Aberdeen. Los ingleses, que no son tontos, prefirieron el coloniaje económico en vez de mezclarse en los problemas políticos de este país de gauchos rebeldes.
En épocas mas recientes también hubieron partidarios de ser ( o seguir siendo) colonia: "Densos nubarrones se levantan que presagian tormentas proteccionistas en las colonias inglesas, y la tendencia imperialista que va mordiendo fuerte el espíritu británico, no es por cierto una garantía para el porvenir de nuestro comercio internacional. Mucho hablamos de abrir nuevos mercados, sin notar acaso que más valdría asegurar los que ya tenemos, como el de Inglaterra, para quien deberíamos tratar de convertirnos mercantilmente en su mejor colonia, a fin de hacerle imposible dar preferencia a nuestros competidores de Canadá y de Australia." (Discurso pronunciado por el Dr. Ezequiel Ramos Mejía, presidente de la Sociedad Rural Argentina en la inauguración de la exposición rural de 1902. En "Historia Gráfica de la Argentina Contemporánea", Tomo 3, Buenos Aires, Hyspamérica, 1985.)

Imperialistas y colonizados.

Nuestra colonización cultural hace pesar a muchos que los ingleses siempre fueron partidarios “del librecomercio y de la libertad” pero pocos saben que los ingleses fueron los primeros proteccionistas; En 1172 Enrique II prohíbe la introducción de lanas españolas; en 1455 se prohíbe la introducción de tejidos de seda; en 1464 Enrique VII prohíbe la entrada de paños; En 1700 se prohíbe la importación de tejidos de algodón de oriente y en 1719 se prohíbe a todo habitante comerciar, usar o poseer dichas telas bajo pena de multa y cárcel. En 1760 Jorge III prohíbe la exportación de lana que no sea manufacturada y prohíbe la exportación de ovinos que pudieran proveer lana al continente. También se prohibió esquilar lana a menos de 5 millas de la costa por considerarse sospechosa de contrabando, el que era penado con un año de cárcel y la amputación de la mano izquierda y la pena capital a los reincidentes. Estas medidas proteccionistas que permitieron el desarrollo de textiles de lana y algodón locales, no fueron invención de los ingleses, sino copia de sus maestros y antecesores venecianos, que prohibieron la emigración de calafateadores; el duque de Florencia deseaba recompensas a quien trajera “vivo o muerto” a los emigrantes que supieran de brocados. En el siglo XVII los italianos habían inventado la máquina de hilar seda mantenida como estricto secreto. Los planos fueron llevados a Inglaterra de contrabando disimulados en tejidos en 1717 por John Lombe que murió envenenado (por los italianos?), pero su hermano Thomas pudo patentar la máquina y en los pocos años que duro la patente, hizo una fortuna. El gobierno termino pagando el invento y nombrándolo caballero. Con el empleo de las maquinas el valor de las materia prima se aumentaba entre un 1.000 y 5.000 %. Se otorgaban patentes de invención, también idea de lo italianos mediante la “Ley de Monopolios” de 1624.
Ni siquiera fueron los ingleses partidarios del libre mercado interno: el estado reglamentaba hasta las mínimas cosas para favorecer su industria: por ley de 1571 se obligaba a todos los habitantes de la ciudad del campo a usar gorro de lana inglesa y por ley de Carlos II (1630) se ordenaba que todo persona fallecida debía ser sepultada con mortaja de paño de lana. En 1549 por ley de “ayuno político” se prohíbe el consumo de carne vacuna, para incentivar el consumo de pescado que daría mayor impulso a la navegación, la que a su vez proveería de navegantes a la marina de guerra. “grandes rentas para el rey, escuelas para nuestras profesiones manuales, abastecimiento para nuestros navegantes, murallas para el país(barcos), …nervios para nuestra guerras, y espanto para nuestros enemigos” (Tomás Mun en “La riqueza de Inglaterra por el comercio exterior”) “Quien manda en el mar, manda en el comercia del mundo y pr ende en el mundo mismo” (sir Walter Raleigh). La reina Isabel I financia la campaña de Drake, que a los tres años de piratería regresa con un botín de 150.000 libras (4700 % de la inversión) equivalentes a un año del gasto público. El pirata Drake sería luego Sir Drake, como muchos.
Una serie de leyes inglesas dictadas entre 1381 y 1650 exigía que todas las mercaderías desde y hace las colonias se hicieran en barcos ingleses y con tripulación inglesa y por ley de 1660 se exigía que ciertos artículos solo fueran transportados a la metrópolis, prohibiendo el comercio entre colonias. Se permitió la importación de lingotes de hierro pero se prohibía a las colonias su manufactura. Lo mismo sucedía con telas, sombreros etc. “…todo acto de un gobierno dependiente de provincia debería reportar alguna ventaja para la metrópolis a la que debe su existencia…()….cualquier proyecto inconciliable con los intereses de la metrópolis debe considerarse ilegal e inadmisible…” Es decir que las colonias “le deben su existencia a Inglaterra”.
Estas leyes en cierta forma se parecían a la ley de aduana dictada por Rosas en 1835, pero a favor nuestro, que dejaba libre de aranceles a la exportación de ciertos productos y manufacturas como la harina, carnes saladas, pieles curtidas, etc. siempre que fueran transportadas por buques nacionales. No pensaban lo mismos nuestros “liberales”, como Alberdi, partidario de abrir el pis a “los influjos civilizadores de la bandera de Albión”. Nuestros “liberales” pesaban como los liberales ingleses, pero al revés, como si vivieran en Inglaterra.
Inglaterra fue el principal traficante de esclavos, pero en el siglo IXX se transforma en el adalid de la libertad y le exige a brasil por distintos medios, incluido los cañones, a que termine con el comercio negrero. Pero no la hacía por razones “humanitarias” ni por amor a la “libertad”. Lo hacía porque los esclavos negros proveían mano de obra barata a los cafetales brasileros que competían con las colonias inglesas. En 1807 Inglaterra declara ilegal el comercio de esclavos pero en jamaica tiene 800.000 negros a los que, además, estaba prohibido enseñarles a leer y escribir. En 1815 el Congreso de Viena prohíbe el tráfico de esclavos, pero aún así entre 1807 y 1847 Inglaterra comercia 5.000.000 de esclavos.
Ahora quieren imponernos el librecomercio, claro, si nosotros les proveemos las manufacturas y ellos las manufacturas: “América española es libre y si sabemos actuar con habilidad será nuestra” (George Canning, después de reconocer la independencia de las colonias latinoamericanas en la época en que el grupo rivadaviano concertaba el primer empréstito con la Baring) (Historia universal. Editorial Daimon). “el particular interés que deberíamos tener aquí seria el de privar a nuestro enemigo de uno de sus recursos capitales y de abrir a nuestras manufacturas los mercados de se gran continente” (Castlereagh, secretario de estado durante la invasiones inglesas.) Castlereagh opinaba que respecto a la América del Sur “parece ser indispensable que no nos presentemos a ninguna otra luz que no sea aquella que nos muestre como auxiliares y protectores” no obstante lo cual no le impidió a los ingleses invadir dos veces Buenos Aires, hacer jurar fidelidad a su rey y llevarse el tesoro real para repartirse entre la oficialidad como botín de guerra. "La cosa está hecha, el clavo está puesto. Hispanoamérica es libre y si nosotros no gobernamos tristemente nuestros asuntos, es inglesa". (George Canning. 1825). “La disposición de de los nuevos estados americanos es altamente favorable para Inglaterra. Si nosotros sacamos ventaja de esa disposición podremos establecer por medio de nuestra influencia en ellos, un eficiente contrapeso contra los poderes combinados de EEUU y Francia, con quienes tarde o temprano tendremos contienda” (Canning, el mismo con que honráramos con una calle de Bs.As., hoy Scalabrini Ortiz) y refiriéndose a la era napoleónica “Vuestra sea la gloria del triunfo, seguida por el desastre y la ruina; nuestro sea el tráfico sin gloria de la industria y la prosperidad creciente. La edad de la caballería ha pasado y le ha sucedido la edad de los economistas y calculadores” Esta opinión de Canning no impidió a Inglaterra la utilización de la fuerza para forzar la libre navegación de los ríos interiores y el bloqueo de Bs.As. (aunque no con la caballería, por cierto) ni aliarse a Francia en el intento. “Es una política estrecha mirar a este o el otro país como destinados a se los perpetuos aliados o los eternos enemigos de Inglaterra. No tenemos perpetuos aliados ni eternos enemigos. Nuestros intereses son lo perpetuo y lo eterno.” Declaraciones de Lord Palmerston en el parlamento inglés durante el bloqueo anglo-francés al Río de la Plata, 1848) El tratado anglo-argentino de 1825 establecía la “reciprocidad” para los habitantes de ambos estados de “…gozar respectivamente de la franquicia de llegar segura y libremente con sus buques de carga a todos aquellos parajes, puertos y ríos de dichos territorios….” como si los buques argentinos pudieran navegar por el Támesis para competir con los textiles ingleses. Este tratado, disfrazado de “reciprocidad”, simplemente garantizaba la protección de su comercio y justificaba la utilización de la fuerza si no se cumplía.
Tampoco fueron partidarios del librecomercio los EEUU. Luego de su independencia protegieron su industria contra la competencia inglesa (de la cual se independizaron en serio) y cuando el sur quiso seguir exportando materias primas, directamente los Yanquis los barrieron. “No sé acerca de aranceles, peor lo que sé muy bien es que cuando compramos bienes manufacturados a los extranjeros nosotros nos quedamos con los productos y ellos con el dinero. Cuando compramos productos nacionales nos quedamos con ambas cosas” (Abraham Lincoln)
Claro, ahora quieren el libre comercio: nosotros proveemos las materias primas, y ellos las explotan, las transportan, las transforman y nos las venden, a mucho mayor precio. De paso le dan de comer a sus propios obreros. Ningún país de los llamados “desarrollados” o “ricos” son proveedores exclusivos de materias primas. Y no solamente las importan, sino que además subsidian las suyas con miles de millones de dólares, y le ponen trabas al ingreso de mercaderías manufacturadas, con aranceles, leyes antidumping, etc.
"En las colonias la regla es la desigualdad social, en las colonias la libertad es para pocos...". "No basta con decir que somos un país subdesarrollado y quedarnos contentos". "La historia falsificada es un muro de piedra interpuesto entre nosotros y el pasado argentino". "Somos una colonia material porque hemos sido colonizados espiritualmente" (José Maria Rosa) Bien nos valdría a los Argentinos que ciertos “genios” leyeran un poco mas de historia y miraran a su alrededor, en vez de ir a buscar ideas afuera para imponernos “teorías” que nos mantienen pobres desde varias generaciones.
El hecho de ser colonizados mediante el soborno, la corrupción, la complicidad o la ignorancia de los nativos, no justifica tampoco los métodos empleados por el imperialismo.

La Gazeta Federal en Facebook
Fuente: www.lagazeta.com.ar

Aclaracion al articulo MERCOSUR Y LA TRIPLE ALIANZA

http://www.lagazeta.com.ar/mercosur.htm

A raíz de la publicación del artículo EL MERCOSUR Y LA TRIPLE ALIANZA, hemos recibido algunas opiniones y observaciones de lectores. Siendo este un tema controvertido, se incluye a continuación uno de los mensajes que en cierta forma resume o sintetiza otras opiniones y mensajes recibidos. A continuación del mensaje recibido, se incluye nuestra opinión y respuesta.
---
Mensaje del lector

Acabo de leer el artículo y si bien coincido con muchos de sus conceptos, me parece oportuno señalar:
- Que el Paraguay desde 1810 se mantuvo aislado y no contribuyó a la Guerra de la Independencia.
- Que apoyó a los enemigos de Rosas, cuando este no reconoció su "independencia" y con ello preparó el terreno para lo que vino después
- Que Rosas jamás pensó en una reincorporación por la fuerza y mucho menos Bolivar, que antes bien, quería pelear contra el Imperio.
- Que Rosas ya había dado ejemplo en sus instrucciones a Pacheco cuando el caso de Tarija.
- Que diga el autor que el propósito de la Guerra del Paraguay era rehacer el antiguo Virreinato, es fantástico, pues los brasileros querían precisamente todo lo contrario.
- Que indudablemente la garantía para el Paraguay de reconocimiento, seguridad y progreso, era su unión con las antiguas provincias españolas. Su aislamiento tranquilo a partir de 1810, fue algo así como pan para hoy y hambre para mañana. Cuando cae Rosas, que con él los brasileros no se hubieran atrevido a nada, es cuando comienza por parte del imperio y de los liberales nuestros, la cuenta regresiva para el ataque a la Banda Oriental y al Paraguay.
SILVIO COPPOLA.
PD: Aunque aclaro que este tema da para muchísimo más.
Perdón por la desprolijidad, pero estoy escribiendo desde una posición sumamente incómoda. Cordialmente. S.C.
---
Nuestra respuesta:

Amigo
El autor del artículo de referencia, tal como está dicho al principio, es un historiador paraguayo, al que le hice algunas observaciones puntuales en que no coincidimos. Tal vez debería haberlo puntualizado en el pie del artículo, pero como el tema principal era el Mercusur, no lo hice.
Muchos de los puntos que Ud me señala los he desarrollado en la página y en el libro de Rosas (Sombras y Verdades) la Guerra del Paraguay, y en otro libro de próxima edición.
El aislamiento paraguayo, en principio fue justificado, ya que el centralismo unitario de Bs.As. (1) quiso “imponer” su hegemonía por la fuerza a las demás provincias, tal como sucedió por ejemplo con la Banda Oriental de Artigas, que le rechazaron los diputados a la Asamblea del Año XIII, y se aliaron con los portugueses en contra de Artigas, que básicamente buscaba formar “una federación de provincias con capital fuera de Bs.As.” ( Ver: Instrucciones a la Asamblea del Año XIII) Finalmente, junto con portugueses, Ramírez, etc. terminaron venciéndolo. Luego hicieron lo propio con Ramírez, con la ayuda de Estanislao López. Buenos Aires no independizó una República. Se independizó de España y sojuzgó a las demás provincias que pudo, bajo su dominio. A tal punto fue así, que mientras Artigas peleaba contra la invasión portuguesa (sostenida por los porteños) lo hacia bajo bandera celeste y blanca cruzada, mientras en el fuerte de Bs.As se enarbolaba el pabellón español. Hubo inclusive misiones y documentos (Sarratea, Alvear, etc.) se sumisión a España.
Cuando los hechos de Mayo, la Banda Oriental y el Alto Perú se declaran fieles al Rey. Paraguay lo hace como Junta pero independiente de BsAs, que le envía la expedición de Belgrano, que es derrotada. Y es notable que en esas batallas, luchaban dos ejércitos bajo la misma bandera y jurando obediencia al mismo Rey (cautivo)
A partir de ahí, Bs.As. ejerce un boicot muy fuerte contra paraguay (navegación, impuestos e tránsito etc). Buenos Aires no intenta un acuerdo de union leal y franco y Paraguay comienza a aislarse. Declara la independencia y cuando luego asume Gaspar de Francia, entra en un aislamiento extremo, a tal punto que ni siquiera adhiere las propuestas de Artigas que le proponía confederarse o aliarse. Tampoco envía ayuda a Artigas contra porteños y portugueses. El desconfiado Francia veía en Artigas un “hombre de Bs.As.”
Considero que ese aislamiento extremo de Francia fue un error de Paraguay, que debió formar parte de Los Pueblos Libres (Banda Oriental, E.Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe y Córdoba … casi todo el territorio de entonces) y obligar a BsAs a formar una FEDERACIÓN DE PROVINCIAS con autonomía. Esto desembocó en Cepeda, y la traición de Ramírez.
Como dije, en principio el aislamiento tenía justificación, pero no debió llevarse al extremo, aunque me queda la duda si hubiera resultado. BsAs siempre logró intrigar entre las demás provincias y enfrentarlas entre si. Vencido Artigas, el propio Ramirez estuvo a punto de invadir Paraguay. Luego se enfrentó con Estanislao López, que lo venció.
Las cosas cambiaron con la llegada de Rosas, que tuvo una política completamente distinta. Rosas hizo el Pacto Federal y jamás agredió una provincia, si no más bien lo hizo por medio de la persucion. Luchó contra Santa Cruz pero no invadió territorio boliviano (la carta a Pacheco que Ud indica, etc). Tampoco invadió la Banda Oriental si no que mandó un ejército “auxiliar” bajo el mando de Oribe, a quien daba el trato correspondiente. Respecto al Paraguay, mandó un emisario ante del Dictador Francia e hicieron un pacto (secreto) de no agresión o mantenimiento del status quo. Jamás agredió Rosas al Paraguay, ni siquiera cuando Carlos López mandó 10.000 hombres a Corrientes, al mando de Solano López, y Rosas le ordena “expresamente” a Urquiza que no traspase el Paraná.
Considero esta actitud de Carlos López (mandar tropas a raíz del “no reconocimiento” de la independencia por parte de Rosas) un error, cumpliéndose 20 años más tarde el vaticinio de Rosas al no reconocerle la independencia: la invasión del Imperio a Paraguay.( Ver:Independencia del Paraguay )
El otro grave error de Carlos López fue la adhesión (aunque no directa) a los hechos de Caseros contra Rosas, que era el muro de contención contra el constante avance imperial sobre el Plata.
Otro error de los López fue la mediación Urquiza-Mitre luego de Cepeda, que luego en yunta fueron contra Paraguay en 1865.( Ver: Guerra del Paraguay )
Estos errores los señalo en la página web y en el libro de La Guerra del Paraguay libros publicados. No los agregué en el artículo de marras, porque por un lado el artículo era sobre el Mercosur.
Respecto a la Guerra del Paraguay, la mayor parte del pueblo argentino se opuso, y creo que Mitre fue llevado de las narices a esa guerra que terminó consolidando la ingerencia de Brasil en la cuenca del Plata. El largo de explicarlo en detalle, pero esta desarrollado en mi libro. Creo que esa gerra fue un grave error nuestro. Y lo dijo el propio Alberdi:
“Para consolidar tal Redención y uniformar el país en ese sentido, los hombres de Buenos Aires se enfeudaron a la política brasileña, y fomentaron la revolución de Flores, el escándalo de Paysandú y terminaron con el Tratado de la Triple Alianza para arrasar al Paraguay y obligar a las provincias, so capa de la guerra internacional y merced al estado de sitio, a someterse a la política porteña.
Consideré esa guerra como el más funesto error histórico y la mayor calamidad para nuestra nacionalidad; por eso la combatí desde el extranjero, como lo hicieron Guido Spano y el mismo Navarro Viola, que como verdadero patriota, debía mostrar a nuestras provincias el abismo a que nos conducía tan monstruosa guerra, contraria a los intereses verdaderos del Plata y que solo serviría al Brasil para debilitar a sus linderos del Sud, consolidar su influencia agresivamente imperialista y legalizar sus usurpaciones territoriales” (p.240. Extraído de Ernesto Quesada: La figura histórica de Alberdi)
En Paraguay se ven las cosas con una óptica de diferente matiz. Identifican a los argentinos como “porteños”, que en realidad, (salvo raras excepciones) han tenido siempre una política lamentable contra Paraguay y las provincias. Brasil en cambio, ha tenido siempre una política mas inteligente, intrigante y sagaz, haciendo el papel de “amigo” de unos contra otros, y comiéndoselos de a uno.
Esa política ha dado sus buenos frutos, y los sigue dando. Por eso siempre miré con “precaución”, digamos, al Mercosur, como un paso más del avance brasileño, esta vez por medio de la economía. Ese pensamiento mío, (equivocado o no) se vio reflejado en varios artículos de prensa paraguaya (que cito en el artículo) que ven en el Mercosur una “reedición de la Triple Alianza contra Paraguay” , a raíz de que Brasil y Argentina presionan o convencen a Uruguay para que apoye el ingreso de Venezuela al Mercosur, a lo que Paraguay se opone.
El tema es demasiado largo, y espero haberle aclarado mi pensamiento en los puntos principales, que por supuesto, pueden coincidir o no con la realidad.
Lo saludo atte. 
Leonardo Castagnino
(1) Al nombrar a Bs.As. me refiero en realidad a la poítica centralista poeteña de la clase dominante, liberal-unitaria de entonces, o a la politica mitrista que luego nos arrastró a una guerra contra natura, como fue la de la Triple Alianza contra el Paraguay.
El presente texto fue incuido en el Libre de Visitas http://www.lagazeta.com.ar/visitas.htm

LA TREGUA UNITARIA DE LA BANDERITA (1862)

“Pavón no es sólo una victoria militar; es un triunfo de la civilización sobre los elementos de guerra de la barbarie”, escribe Mitre a su ministro de guerra Juan Andrés Gelly y Obes, el 22 de septiembre de 1861 a los cinco días de su inesperada victoria. (Herrera. “Buenos Aires Urquiza y Uruguay”)
Habían negociado en secreto antes de la batalla, y Urquiza le regala la victoria a Mitre bajo la promesa de Mitre de respetarle su feudo entrerriano. Urquiza por su parte se mantendría inactivo en su palacio de San José. A Mitre le quedaban entonces las manos libres para apoderarse del interior y barrer con lo quedaba de los federales para “uniformar el color” de la patria.
Toma entonces la bandera de la defensa Angel Vicente Peñaloza, el Chacho, general de la Nación y jefe del III Ejercito (de cuyo) y en carta del 8 de febrero a Taboada, partidario mitrista, le dice que “¿Porque hacer una guerra a muerte entre hermanos con hermanos? Contraria a la hidalguía de la raza; no hay objeto, pues la victoria ha sido amplia para los liberales y ¿a que exterminar a los federales? Teme que las generaciones futuras imitaran tan pernicioso ejemplo” (Manuel Gálvez. Vida de Sarmiento )
La carta es tomada como una provocación y Taboada penetra en Catamarca, Sandes en la Rioja y Arredondo en San Luis. Entran a sangre y fuego y comenten muchas atropellos y asesinatos, pero con el Cacho pronto habría cientos, y luego miles, que salían de sus ranchos y sus campos con un caballo de tiro y media tijera de tusar en la lanza. Peleaban por el respeto y para defenderse de los atropellos porteños. Poco puede hacer el Chacho de frente contra los ejércitos nacionales, pero se les escabulle a lo llanos, donde era imbatible.
Al campamento del Chacho va el sacerdote Eusebio Bedoya como negociador del gobierno nacional. Llega en nombre de Mitre para ofrecerle otra vez la paz, garantizada ahora “en nombre del Señor”. El Chacho acepta, y se fija “La Banderita” para la ratificación de la paz e intercambio de prisioneros.
El Chacho acude con la montonera en correcta formación. También esta el ejercito nacional con los jefes mitristas: Rivas, Sandes, Arredondo.
José Hernández narra la entrega de prisioneros nacionales tomados por el Chacho:
- Ustedes dirán si los han tratado bien – pregunta el Chacho.
- ¡Viva el General Peñaloza! – fue la respuesta unánime.
Después el Chacho se dirige a los jefes nacionales:
- Y bien...¿dónde están los míos?...¿por qué no me responden? ¡Que!...¡será cierto lo que se ha dicho? ¿será verdad que todos han sido fusilados?
Los jefes de Mitre se mantenían en silencio, humillados, los prisioneros habían sido fusilados sin piedad, como se persigue y mata a las fiera de los bosques: las mujeres habían sido arrebatadas por los invasores. (José Hernández.- “Vida del Chacho”)
Desaparecida la resistencia del interior, Mitre podrá entregar tranquilo el ferrocarril Oeste a capitales ingleses, y al inaugurar al estación del “Sud” en 1862, dice en el discurso:
“¿Quien impulsa este progreso? Señores: es el capital inglés”

Fuentes:
* Rosa, José Maria. La guerra del Paraguay y las montoneras rgentinas.
* Idem. Historia Argentina.
* Manuel Gálvez. Vida de Sarmiento
* José Hernández. “Vida del Chacho”

Fuente: La Gazeta Federal

Política expansionista portuguesa en América

Durante toda la historia americana, los portugueses no abandonaron su política expansionista. Usaron la fuerza, la agresión, la intriga y la traición.
La insidiosa y sagaz diplomacia lusitana fomentaba las divisiones entre países hispanos, apoyaba al débil para debilitar al fuerte, para luego anexar parte o todo. Para lograr la independencia, la Confederación se vio obligada a luchar contra España, con las espaldas agredidas o amenazada por los lusitanos.
Rosas les fue un muro de contención, pero los hombres que vinieron después de Caseros, cayeron en las redes de la diplomacia lusitana. Con las falsas banderas de “libertad y civilización”, hicieron de auxiliares del imperio en la guerra contra Paraguay, sin sospechar siquiera los verdaderas intenciones brasileñas.

Fuentes:
- Chiavenatto, Julio José. Genocidio americano. A Guerra do Paraguay
- Castagnino Leonardo. Triple Alianza contra los paises del Plata
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar
En imagen: Pedro II, emperador de Brasil

El nuevo proyecto de inferiores para Defensores de Cambaceres

El flamante coordinador general de divisiones inferiores de Defensores de Cambaceres, Leandro Gattelli, dio a conocer detalles de lo que será el proyecto integral para los juveniles del Rojo.

En diálogo con www.revistatribunaroja.blogspot.com, destacó que "el proyecto se llama de formación general del jugador y de la persona. No solo queremos que jueguen bien al fútbol, sino que hagan quedar bien a la institución. Con el trabajo mancomunado de mi grupo de colaboradores conseguimos en estos meses de trabajo la totalidad de la ropa para entrenamiento de una firma que ya vamos a dar a conocer. También conseguimos elementos de trabajo, con el apoyo de la Comisión Directiva. 
Y con respecto al lugar del entrenamiento se está trabajando en la recuperación del predio de SIDERAR, con un mejoramiento sustancial de los vestuarios, para que podamos entrenar allí. Se están buscan los recursos para mejorar ese predio y los vestuarios estén en condiciones. El jugador se forma en una cancha y dentro de un vestuario. Estamos detrás de todo eso y ya tenemos buenas respuestas y concretas para tener un año diferente".

Leandro Gattelli siguió ahondando en el proyecto y aseveró que "no vamos atrás de los resultados sino vamos atrás de la formación de los jugadores. El triunfo este año va a ser tener un predio en condiciones y darles a los chicos lo que necesitan. Eso para nosotros sería un triunfo. Vamos detrás de eso. Queremos en el futuro, y con trabajo, que los juveniles puedan llegar a la Primera División. Pero eso no se logra de la noche a la mañana. Lleva su tiempo y su proceso. Hay buenos jugadores desde ´95 para abajo".
También confirmó que la localía será en la cancha de Porteño: "como nuestro estadio está en obras, ya hablamos con la gente de Porteño, a la que le estamos muy agradecidos, para jugar en ese lugar" y agregó que "ya hay un grupo de padres que está trabajando con nosotros. La idea es tener 3 o 4 papás por categoría para que nos den una mano. Ya tenemos todo listo para comenzar el 13 de febrero en la cancha de Porteño. Más allá de contar con buenos jugadores, vamos a hacer pruebas y ver que se puede incorporar. Tenemos una 98 muy buena que nos entrega Damián Cabellero que está haciendo un gran trabajo en fútbol infantil de AFA y por eso apostamos a que Gastón Gamberini siga con su tarea dirigiendo a la novena".
El 13 de febrero, a las 8.30, se reanudarán los entrenamientos y pruebas de categorías 92, 93 y 94 en Porteño. En tanto que las divisiones 95, 96, 97 y 98 entrenarán por la tarde, entre las 16.30 y las 20. "La sexta (95) va a entrenar de tarde porque el año pasado se perdió una categoría porque los chicos no podían entrenar por razones de estudio", agregó.

LOS TECNICOS DE INFERIORES
En Defensores de Cambaceres de Cambaceres se reestructuró el área de divisiones inferiores y desde hace algunos meses el nuevo coordinador general, Leandro Gattelli, se encuentra trabajando en la planificación de la temporada 2012, como así también en la designación de los nuevos técnicos y en la obtención de elementos y lugares de trabajo.

En las últimas horas se dieron a conocer quienes serán los responsables de cada una de las divisiones:
CUARTA Y QUINTA DIVISION: Hernán Bomvicini.
SEXTA DIVISION: Gonzalo Saborido.
SEPTIMA DIVISION: Gabriel San Martín.
OCTAVA DIVISION: Sergio Demo
NOVENA DIVISION: Gastón Gamberini.
COORDINADOR DE PREPARADORES FISICOS: Marcelo Miramont.
ENTRENADOR DE ARQUEROS: Ezequiel Manfredi.

La Filial Miguel Curell del Club Gimnasia y Esgrima La Plata informa

A partir de este año 2.012 comenzará a participar de los torneos organizados por la Liga Amateur Platense de Fútbol en las categorías INFANTILES.
DIRECCIÓN TÉCNICA GENERAL: Sr. José Luís Miranda.

PRUEBAS DE JUGADORES:
en las instalaciones del club porteño sito en las calles H Masantonio y Remedios de Escalada de la Ciudad de Ensenada.-
9 y 14 de febrero 
categoría 2001 16.30 Hrs. 
categoría 2002 17.30 Hrs.
categoría 2003 18.30 Hrs.
12 y 16 de febrero 
categoría 2004 16.30 Hrs.
categoría 2005 17.30 Hrs.
categoría 2006 18.30 Hrs.

Proyecto aprobado por la Comisión Directiva del Club Gimnasia y Esgrima La Plata.-

Ensenadense - 26 de Agosto de 1955 - Necrológicas

En su página 14, el reconocido periódico local homenajeaba en unas líneas la trayectoria de algunos ensenadenses fallecidos por esos días.

DOÑA HERMINIA SIALINI Vda. de MICELLI
Había nacido en Udine (Italia) y llevaba 50 años de residencia en nuestro país, de los cuales 40 registraba en Ensenada. Fue una señora que consagró al hogar y a los hijos la suma de sus preocupaciones, orientándolas con su experiencia y bondadosos sentimientos. La extinta, que contaba 78 años de edad, disfrutaba de generales afectos y su desaparición enluta las familias de Michelli, Sialini, Lizarralde, Soto, etc.

DON NILO PENETTA
Fue un vecino activo y correcto, dotado de agradable carácter y hermosos sentimientos. Nació en Ensenada y en este ámbito se desarrollaron sus 67 años de vida; en el Arsenal rindió sus mejores aportes laboriosos para jubilarse en 1941 en la tornería, acreditando con anterioridad sus aptitudes profesionales en el taller mecánico de la Compañía Swift. Luego de su retiro de la Base se consagró a su especialidad en lo de Minoli Hnos. y actualmente disfrutaba de descanso absoluto, bien merecido y bien ganado por su larga jornada laboriosa. El deceso de este apreciado poblador sobrevino en forma imprevista, a los 67 años de edad, enlutando su desaparición las familias de Penetta, Macellari, Bonelli, Ponce, Figueroa, Lanciotti, Santana, Alonso, Ayail, Vercellone, etc.

DON BARTOLOMÉ ATILIO PERA
Una pertinaz dolencia abatió la resistencia orgánica de este antiguo y apreciado vecino, verdadero exponente de laboriosidad que, a través de sus 58 años de vida fue un constante hombre de lucha, correcto, culto, generoso, que disfrutó de la amistad sincera de todo el círculo de sus vinculaciones. Su auténtica profesión fue la de sastre, heredada de su señor padre, que ejerció durante 30 años, y también rindió en la Compañía Swift durante 13 años su contribución laboriosa. Había nacido en Ensenada y el luto afecta los hogares  de Pera, Nouveau,, Cingolani, Santos, etc.

DON AVELINO ANDRÉS ÁLVAREZ
Ostentaba el grado de suboficial 1° oficinista naval, con 28 años de servicio activo; era poseedor de cautivante trato, muy culto y mesurado. Dividía su tiempo entre las tareas profesionales y el hogar, dedicado por entero a sus hijos. Prestó también valiosa colaboración a prestigiosas instituciones vecinales, pues sentía afecto por todas las cosas de nuestro pueblo. Era oriundo de Río Cuarto (Córdoba) y llevaba 35 años de residencia ensenadense, prestando servicios en la actualidad en la Contaduría de la Base Naval de Río Santiago. Su deceso, acaecido a los 46 años de edad, enluta los hogares de Álvarez, Waldek, Penachioni, Landaburu, etc.

DON DOMINGO FARELLA
El trabajo fue su invariable derrotero; no supo de otras satisfacciones que la lucha intensa y cumplió como Dios manda su deber de padre y esposo. (siguen un par de líneas ya ilegibles). ... falleció víctima de una descarga en el Ferrocarril que le provocó un síncope... El Sr. Farella fue comerciante, obrero del Puerto, trabajó en los talleres de j. Pobes; hizo todo lo compatible con un profundo sentimiento de su deber para con un hogar numeroso, donde su esfuerzo era el proveedor del pan nuestro de cada día. Le sobró el optimismo y buen corazón para ser generoso con todos, cumplidor y comprensivo. Tenía 61 años de edad y había nacido en Eva Perón, llevando 51 años de residencia en Ensenada, conocido y apreciado por todo el vecindario. Su fallecimiento ha enlutado las familias de Farella, Garabatto, Spósito, Velluti, Barrios, Herrera, Luise, Ramírez, Gómez, Mergeressi, Salazar, Ignomiriello, Uva, atc.

JUAN CARLOS LEDESMA
A la temprana edad de 22 años, víctima de un trágico accidente en las vías del ferrocarril, ha desaparecido este hombre que se caracterizó por sus condiciones de trabajo y corrección, que le vaticinaban seguro porvenir en el F. C. General Roca, en cuya estación Ensenada prestaba servicios. Era nativo de nuestro pueblo y se le apreciaba en los círculos juveniles de su actuación. El fallecimiento ha enlutado las familias de Ledesma, Cevallos, Vargas, Sansón, Zapata, D'Agostino, Calvo, Santillán, Isasmendi, etc.

DON JOSÉ LUIS LUISE
En forma repentina ha dejado de existir este convecino que tuvo legión de amigos por sus agradables condiciones personales; era nativo de Magdalena y residía en Ensenada desde hace 20 años. Perteneció a la Policía, jubilándose en 1939 tras 30 años de servicios meritorios, y en la actualidad desarrollaba tareas en Astilleros Río Santiago, a los que ingresó en 1941. El duelo por su desaparición, acaecida a los 62 años de edad, involucra a las familias de Luise, Román, Cáceres, Gorrini, Barragán, Sosa, Tulman, Bianchi, Masantonio, etc.

DOÑA EMILIA GALASSI Vda. de CARLONI
Fundadora de un hogar donde retoñaron 11 hijos, su vida se enmarcó en ese recinto austero y disfrutó la felicidad de que todos sus descendientes merecieran el concepto de honorabilidad que les inculcara junto con las normas de trabajo y la cultura. Había nacido en Colón (Prov. de Santa Fe) y llevaba 40 años de radicación en nuestro pueblo. Desapareció esta venerable señora a los 58 años de edad, enlutando las siguientes familias: (sigue ilegible)... Zambelli, Martínez, Pallanza, Zapata, Píccoli, Francés, Garófoli, Padula, etc.

DON ANDRÉS CORDONE
Puede considerársele un pionero del comercio ensenadense, a través de 50 años entregado a esa actividad; fue fundador de la Fábrica de Soda "Andrés Cordone y Cía.", fundador del antiguo almacén de Jerez y B. de Irigoyen; fue el primer representante en Ensenada de la Cervecería Bieckert. No escatimó su apoyo generoso a toda obra de bien e inculcó sus normas inflexibles de moral y laboriosidad a sus 8 hijos, que tuvieron en su progenitor un rutero infalible, ejemplar, que siempre marchó por la línea indesviable que prestigió su larga actuación y su vida. Nativo de Campobasso (Italia), se identificó con el medio ambiente de Ensenada a través de 60 años de infatigable actuación. Tenía el desaparecido caballero 78 años de edad, enlutando su deceso los hogares de Cordone, D'Argenio, Romero, Rodríguez, Vercellone, Elisey, Espinoza, Centeno, Sánchez, etc.

-Repercutió tristemente el fallecimiento del Sr. Juan T. Urcegui.
-Se ha lamentado en las esferas de su actuación, el deceso de la señora Nieves Ocampos Vda. de Thevenin.
-Ha sido muy deplorado el fallecimiento del Sr. José T. Figueroa.
-Un estimado convecino ha perdido nuestro pueblo con el deceso del Sr. Cecilio Favero.
-Hondamente sentida ha sido la desaparición del Sr. José Feltri.
-Un apreciado convecino ha desaparecido con el Sr. Osvaldo Pedro Solari, que estaba ampliamente vinculado en nuestro medio.

La página muestra además fotografías de Ángel Álvarez, Rosa Bongiorno Vda. de Sidoti, Ángela Tonti de Antonini, Vicente Antonini, Bernardino Pereyra e Higinio Curell.

LA FAO EN MANSION DE ENSENADA


ASADO Y BIENVENIDA DEL AÑO


Cómplice de la festichola (e informante nuestro): Don Fernando Mengui ("el premiau").

UN SÁDICO: EL CONDE D´EU

Conde D´Eu
(Guerra del Paraguay)

El sádico criminal más grande de la Guerra del Paraguay fue el Conde D´Eu, yerno de Pedro II, que reemplazó a Caxias en la dirección de la guerra. 
La crónica criminal del conde es fantástica. En la batalla de Peribebuy en que muere el general brasileño Mena Barreiro, la furia vengativa del conde manda a degollar a todo el ejército vencido, incluido el General Pedro Pablo Caballero. El Conde D´Eu no sólo da la orden, sino que, según testimonios, presenció “pálido e imperturbable” todo el degüello. Pero no acaba ahí su venganza: manda a cerrar el hospital de Piribebuy y con todos los enfermos y heridos dentro, lo manda prender fuego. El hospital quedó cercado por las tropas brasileñas, que a punta de bayoneta por orden de ese demente, empujaban a la hoguera a los que lograban escapar de las llamas. 
J.J.Chiavenatto dice textualmente que “No se conoce en la historia de América del Sur, por lo menos, ningún crimen mas hediondo que ese. Incendiar un hospital y matar los enfermos. ¡Quemar viejos y criaturas!
El ejército paraguayo era seguido por mujeres “residentas”, que entre otras cosas, después de las batallas atendían a los heridos y enterraban a sus muertos, maridos, hermanos o hijos. En la batalla de Avahi, en que fue herido el general brasileño Osorio y mueren tres mil brasileños, el furor fue tal que cuando las “residentas” salieron del monte para ayudar a los heridos y rescatar los muertos en el campo de batalla, sufrieron una carga de caballería y fueron muertas a lanzazos o debajo de las patas de los caballos, cumpliéndose las profecías de Sarmiento, cuando en carta del 12 de octubre de 1869, a Manuel R. García le dice: “La guerra no está concluida, aunque aquel bruto (Solano López) tiene todavía veinte piezas de artillería y dos mil perros que habrán de morir bajo las patas de nuestros caballos. Ni a la compasión mueve ese pueblo, rebaño de lobos” (A.Bray, Solano López, p.269 – J.M.Rosa. La guerra del Paraguay, p.300)
Es difícil determinar cual fue el peor de los crímenes de este sádico loco. Después de la batalla de Acosta Nú, en que un ejército de tres mil quinientos chicos son vencidos por veinte mil veteranos brasileños, al caer la tarde, cuando las madres de las criaturas salen del monte aledaño para asistirlos o darles sepultura, el sádico príncipe manda incendiar el campo envolviendo a madres e hijos en una hoguera.
El mismo historiador brasileño dice que “Las tropas aliadas que cometieron tales crímenes –los más hediondos de ellos al mando de Conde D´Eu- actuando por cuenta de gobiernos que se esmeraban en presentar al mundo al Paraguay como un cubil de bárbaros, la guerra como una forma de redención de los paraguayos de las garras de Francisco Solano López. Nunca el crimen de guerra estuvo tan íntimamente ligado a la calumnia, la infamia y la mentira. Nunca se vio tanta vergüenza en América”
Los crímenes de los aliados no tienen ejemplo en América, y en solo un año al mando del ejército, el sádico D´Eu se lleva todos los laureles de la infamia.
Fuentes:
- Rosa, José María – La Guerra del Paraguay y las Montoneras Argentinas – Buenos Aires (1985).
- García Mellid. Atilio. "Proceso a los falsificadores de la historias del Paraguay"(1965)
- Chiavenatto, Julio José. Genocidio Americáno: A Guerra do Paraguai. Sao Paulo
- Castagnino L. Guerra del Paraguay. La Tripe Alianza contra los paises del Plata
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

CARTA DE LA HACIENDA DE FIGUEROA

El pedido de mediación de Quiroga

Por la controversia suscitada en las provincias del norte entre Alejandro Heredia, gobernador de Tucumán, y Pablo Latorre gobernador de Salta, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Maza, decide enviar un mediador que zanjar las diferencia entre dichos gobernadores.
La designación recae sobre Facundo Quiroga, de gran ascendencia en las provincias del interior, y este, antes emprender la misión, le pide opinión a Rosas:

"Buenos Aires, diciembre 14 de 1834
Señor Juan Manuel de Rosas.
Amigo de mi distinguido aprecio: son las nueve de l noche, hora en que se me ha solicitado de parte del Señor Gobernador para que marche a buscar la paz y orden que se ha alterado por desgracia en los pueblos de Tucumán y Salta. Yo estoy dispuesto a marchar en el momento que se quiera, previa su aprobación, y es por esto espero me dé francamente su opinión.
Soy de usted atento servidor y amigo.
Juan Facundo Quiroga."

Las relaciones de Rosas y Quiroga

Esta breve carta da cuenta de la importancia que Quiroga daba a las opiniones de Rosas, y muestra la buena predisposición y amistad entre ambos caudillos, hecho que algunos detractores trataron de disimular y distorsionar.
Rosas acompaña en su viaje a Quiroga hasta San Antonio de Areco, donde conferencias extensamente durante el día 17 de diciembre. Debido a la premura de las circunstancias, al día siguiente Facundo Quiroga emprende de se viaje al norte, y Rosas queda en la Hacienda de Figueroa, donde redacta una extensa carta que alcanzaría en viaje al mediador, donde le satisface a Quiroga dándole “francamente su opinión”.
En principio Rosas le da su opinión sobre el conflicto y la forma conveniente de llevar a cabo su misión; en una segunda parte, se explaya sobre una serie de argumentos y razones sobre conveniencia de no dictar prematuramente una Constitución, y de postergar el dictado hasta la pacificación y organización de las provincias.
Los detractores de Rosas usan esta carta como argumento para “demostrar” que Rosas intentaba “convencer” a Quiroga de su posición, sobre la que “supuestamente” estaban en desacuerdo. Aún en el caso que Rosas tratara de "convencer", no veo que tenga de malo hacerlo con palabras y argumentos fundados, en lugar de hacerlo como los unitarios, "a palos y cueste lo que cueste", según le aconsejara el minitro Julián Segundo de Agüero a Ridadavia.
Pero esa deducción unitaria es antojadiza y tendenciosa, y no se apoya en ningún documento de la época. Por el contrario, de toda la correspondencia entre Rosas y Quiroga surge la armonía entre ambos caudillos, y hablando de la necesidad de postergación del dictado Constitucional, en la carta que le escribe en estas circunstancias, le estampa la frase textual: “acuerdo en que hemos estado siempre”, lo que no da lugar a dudas.
Rosas no “trataba” de convencer a Quiroga, sino que más bien le hacia una “ayuda memoria” de guía para la misión que cumplía, dándole “francamente su opinión”.

Texto completo de la "Carta de Hacienda de Figueroa"

Por su argumentos, su trascendencia y por las circunstancias previas e inmediatas en que fue redactada (Barranca Yaco), la llamada de la “Carta de la Hacienda de Figueroa”, pasa a ser un documento invalorable.
He aquí su texto completo:

Hacienda de Figueroa en San Antonio, de Diciembre 20 de 1834.
Mi querido compañero, señor don Juan Facundo Quiroga.
Consecuente a nuestro acuerdo, doy principio por manifestarle haber llegado a creer que las disensiones de Tucumán y Salta, y los disgustos entre ambos gobiernos, pueden haber sido causados por el ex Gobernador D. Pablo Alemán y sus manipulantes. Este fugó al Tucumán, y creo que fue bien recibido, y tratado con amistad por el señor Heredia. Desde allí maniobró una revolución contra Latorre, pero habiendo regresado a la frontera del Rosario para llevarla a efecto, saliéndole mal la combinación fue aprehendido:, y conducido a Salta. De allí salió bajo fianza de no volver a la provincia, y en su tránsito por el Tucumán para ésta, entiendo estuvo en buena comunicación con el señor Heredia. Todo esto no es extraño que disgustase a Latorre, ni que alentase el partido Sr. Alemán, y en tal posición los Unitarios que no duermen, y están corno el lobo acechando los momentos de descuido, o distracción infiriendo, al famoso estudiante López que estuvo en el Pontón, han querido sin duda aprovecharse de los elementos que les proporcionaba este suceso para restablecer su imperio. Pero de cualquier modo que esto haya sucedido me parece injusta la indemnización de daños y perjuicio que solicita el señor Heredia. El mismo confiesa en sus notas oficiales a este gobierno y al de Salta, que sus quejas se fundan en indicios, y conjeturas, y no en hechos ciertos e intergiversables, que alejen todo motivo de duda sobre la conducta hostil que le atribuye a Latorre. Siendo esto así, él no tiene por derecho de gentes más acción que a pedir explicaciones, y también garantías, pero de ninguna manera indemnizaciones.
Los negocios de Estado a Estado no se pueden decidir por las leyes que rigen en un país para los asuntos entre particular cuyas leyes han sido dictadas por circunstancias, y razones que sólo tienen lugar en aquel Estado en donde deben ser observadas. A que se agrega que no es tan cierto, que por sólo indicios, y conjeturas se condene a una persona a pagar indemnizaciones en favor de otra. Sobre todo debe tenerse presente que, aun cuando esta pretensión no sea repulsada por la justicia, lo es por la política. En primer lugar sería un germen de odio inextinguible entre ambas provincias que más tarde o más temprano de un modo o de otro, podría traer grandes males a la República. En segundo porque tal ejemplar abriría la puerta a la intriga y mala fe para que pudiese fácilmente suscitar discordias entre los pueblos, que sirviesen de pretexto para obligar a los unos a que sacrificasen su fortuna en obsequio de los otros. A mi juicio no debe perderse de vista el cuidado con que el Sr. Heredia se desentiende de los cargos que le hace Latorre por la conducta que observó con Alemán cuando éste, según se queja el mismo Latorre, desde el Tucumán le hizo una revolución sacando los recursos de dicha provincia a ciencia y paciencia de Heredia sobre lo que inculca en su proclama publicada en la Gaceta del jueves que habrá Vd. leído.
La justicia tiene ciertamente dos orejas, y es necesario para buscarla que Vd. desentrañe las cosas desde su primer origen. Y si llegase a probar de una manera evidente con hechos intergiversables, que alguno de los dos contendientes ha traicionado abiertamente la causa nacional de la Federación, yo en el caso de Vd. propendería a que dejase el puesto.
Considerando excusado extenderme sobre algunos otros puntos, porque según el relato que me hizo el Sr. Gobernador ellos están bien explicados en las instrucciones, pasaré al de la Constitución.
Me parece que al buscar Vd. la paz, y orden desgraciadamente alterados, el argumento más fuerte, y la razón más poderosa que debe Vd. manifestar a esos señores gobernadores, y demás personas influyentes, en las oportunidades que se le presenten aparentes, es el paso retrógrado que ha dado la Nación, alejando tristemente el suspirado día de la grande obra de la Constitución Nacional. ¿Ni qué otra cosa importa, el estado en que hoy se encuentra toda la República? Usted y yo deferimos a que los pueblos se ocupasen de sus constituciones particulares, para, que después de promulgadas entrásemos a trabajar los cimientos de la gran Carta Nacional. En este sentido ejercitamos nuestro patriotismo e influencias, no porque nos asistiere un positivo convencimiento de haber llegado la verdadera ocasión, sino porque estando en paz la República, habiéndose generalizado la necesidad de la Constitución, creímos que debíamos proceder como lo hicimos, para evitar mayores males. Los resultados lo dicen elocuentemente los hechos, los escándalos que se han sucedido, y el estado verdaderamente peligroso en que hoy se encuentra la República, cuyo cuadro lúgubre nos aleja toda esperanza de remedio.
Y después de todo esto, de lo que enseña y aconseja la experiencia tocándose hasta con la luz de la evidencia, ¿habrá quién crea que el remedio es precipitar la Constitución del Estado? Permítame Vd. hacer algunas observaciones a este respecto, pues aunque hemos estado siempre acordes en tan elevado asunto quiero depositar en su poder con sobrada anticipación, por lo que pueda servir, una pequeña parte de lo mucho que me ocurre y que hay que decir.
Nadie, pues, más que Vd. y yo podrá estar persuadido de la necesidad de la organización de un Gobierno general, y de que es el único medio de darle ser y responsabilidad a nuestra República.
¿Pero quién duda que éste debe ser el resultado feliz de todos los medios proporcionados a su ejecución? ¿Quién aspira a un término marchando en contraria dirección? ¿Quién para formar un todo ordenado, y compacto, no arregla, y solicita, primeramente bajo una forma regular, y permanente, las partes que deben componerlo? ¿Quién forma un Ejército ordenado con grupos de hombres, sin jefes sin oficiales, sin disciplina, sin subordinación, y que no cesan/ un momento de acecharse, y combatirse contra sí, envolviendo a los demás, en sus desórdenes? ¿Quién forma un ser viviente, y robusto con miembros' muertos, o dilacerados, y enfermos de la más corruptora gangrena, siendo así que la vida y robustez de este nuevo ser en complejo no puede ser sino la que reciba de los propios miembros de que se haya de componer? Obsérvese que una muy cara y dolorosa experiencia nos ha hecho ver prácticamente que es absolutamente necesario entre nosotros el sistema federal porque, entre otras razones de sólido poder, carecemos totalmente de elementos para un gobierno de unidad. Obsérvese que el haber predominado en el país una facción que se hacía sorda al grito de esta necesidad ha destruido y aniquilado los medios y recursos que teníamos para proveer a ella, porque ha irritado los ánimos, descarriado las opiniones, puesto en choque los intereses particulares, propagado la inmoralidad y la intriga, y fraccionado en bandas de tal modo la sociedad, que no ha dejado casi reliquias de ningún vínculo, extendiéndose su furor a romper hasta el más sagrado de todos y el único que podría servir para restablecer los demás, cual es el de la religión; y que en este lastimoso estado es preciso crearlo todo de nuevo, trabajando primero en pequeño; y por fracciones para entablar después un sistema general que lo abrace todo. Obsérvese que una República Federativa es lo más quimérico y desastroso que pueda imaginarse, toda vez que no se componga de Estados bien organizados en sí mismos, porque conservando cada uno su soberanía e independencia, la fuerza del poder general con respecto al interior de la República, es casi ninguna, y su principal y casi todo, su investidura, es de pura representación para llevar la voz a nombre de todos los Estados confederados en sus relaciones con las naciones extranjeras; de consiguiente si dentro de cada Estado en particular, no hay elementos de poder para mantener el orden respectivo, la creación de un Gobierno general representativo no sirve más que para poner en agitación a toda la República a cada, desorden parcial que suceda, y hacer que el incendio de cualquier Estado se derrame por todos los demás. Así es que la República de Norte América no ha admitido en la confederación los nuevos pueblos y provincias que se han formado después de su independencia, sino cuando se han puesto en estado de regirse por sí solos, y entre tanto los ha mantenido sin representación en clase de Estados; considerándolos como adyacencias de la República.
Después de esto, en el estado de agitación en que están los pueblos, contaminados todos de unitarios, de logistas, de aspirantes, de agentes secretos de otras naciones, y de las grandes logias que tienen en conmoción a toda Europa, ¿qué esperanza puede haber de tranquilidad y calma al celebrar los pactos de la Federación, primer paso que debe dar el Congreso Federativo? En el estado de pobreza en que las agitaciones políticas han puesto a todos los pueblos, ¿quiénes, ni con qué fondos podrán costear la reunión y permanencia de ese Congreso, ni menos de la administración general? ¿Con qué fondos van a contar para el pago de la deuda exterior nacional invertida en atenciones de toda la República, y cuyo cobro será lo primero que tendrá encima luego que se erija dicha administración? Fuera de que si en la actualidad apenas se encuentran hombres para el gobierno particular de cada provincia, ¿de dónde se sacarán los que hayan de dirigir toda la República? ¿Habremos de entregar la administración general a ignorantes, aspirantes, unitarios, y a toda clase de bichos? ¿No vimos que la constelación de sabios no encontró más hombre para el Gobierno general que a don Bernardino Rivadavia, y que éste no pudo organizar su Ministerio sino quitándole el cura a la Catedral (1) , y haciendo venir de San Juan al Dr. Lingotes (2) para el Ministerio de Hacienda, que entendía de este ramo lo mismo que un ciego de nacimiento entiende de astronomía ? Finalmente, a vista del lastimoso cuadro que presenta la República, ¿cuál de los héroes de la Federación se atreverá a encargarse del Gobierno general? ¿Cuál de ellos podrá hacerse de un cuerpo de representantes y de ministros, federales todos, de quienes se prometa las luces, y cooperación necesaria para presentarse con la debida dignidad, salir airoso del puesto, y no perder en él todo su crédito, y reputación? Hay tanto que decir sobre este punto que para sólo lo principal y más importante sería necesario un tomo que apenas se podría, escribir en un mes.
El Congreso general debe ser convencional, y no deliberante, debe ser para estipular las bases de la Unión Federal, y no para resolverlas por votación. Debe ser compuesto de diputados pagados y expensados por sus respectivos pueblos y sin esperanza de que uno supla el dinero a otros, porque esto que Buenos Aires pudo hacer en algún tiempo, le es en el día absolutamente imposible.
Antes de hacerse la reunión debe acordarse entre los gobiernos, por unánime avenimiento, el lugar donde ha de ser, y la formación del fondo común, que haya de sufragar a los gastos oficiales del Congreso, corno son los de casa, muebles, alumbrado, secretarios, escribientes, asistentes, porteros, ordenanzas, y demás de oficina; gastos que son cuantiosos y mucho más de lo que se creen generalmente. En orden a las circunstancias del lugar de la reunión debe tenerse cuidado que ofrezca garantías de seguridad y respeto a los diputados, cualquiera que sea su modo de pensar y discurrir; que sea uno, hospitalario, y cómodo, porque los diputados necesitan largo tiempo para expedirse. Todo esto es tan necesario cuanto que de lo contrario muchos sujetos de los que sería preciso que fuesen al Congreso se excusarán o renunciarán después de haber ido, y quedará reducido a un conjunto de imbéciles, sin talento, sin saber, sin juicio, y sin práctica en los negocios de Estado. Si se me preguntase dónde está hoy ese lugar diré que no sé, y si alguno contestase que en Buenos Aires, yo diría que tal elección sería el anuncio cierto del desenlace más desgraciado y funesto a esta ciudad, y a toda la República. El tiempo, el tiempo solo, a la sombra de la paz, y de la tranquilidad de los pueblos, es el que puede proporcionarlo y señalarlo. Los Diputados deben ser federales a prueba, hombres de respeto, moderados, circunspectos, y de mucha prudencia y saber en los ramos de la Administración pública, que conozcan bien á fondo el estado y circunstancias de nuestro país, considerándolo en su posición interior bajo todos aspectos, y en la relativa a los demás Estados vecinos, y a los de Europa con quienes está en comercio, porque hay grandes intereses y muy complicados que tratar y conciliar, y a la hora que rayan dos o tres diputados sin estas calidades, todo se volverá un desorden como ha sucedido siempre, esto es si no se convierte en una tanda de pillos, que viéndose colocados en aquella posición, y sin poder hacer cosa alguna de provecho para el país, traten de sacrificarlo a beneficio suyo particular, como lo han hecho nuestros anteriores Congresos concluyendo sus funciones con disolverse, llevando los diputados por todas partes el chisme, la mentira, la patraña, y dejando envuelto al país en un maremágnun de calamidades de que jamás pueda repararse.
Lo primero que debe tratarse en el Congreso no es, como algunos creen, de la erección del Gobierno general, ni del nombramiento del jefe supremo de la República. Esto es lo último de todo. Lo primero es dónde ha de continuar sus sesiones el Congreso, si allí donde está o en otra parte. Lo segundo es la Constitución General principiando por la organización que habrá de tener el Gobierno general, que explicará de cuántas personas se ha de componer ya en clase de jefe supremo, ya en clase de ministros, y cuáles han de ser sus atribuciones, dejando salva la soberanía e independencia de cada uno de los Estados Federados. Cómo se ha de hacer la elección, y qué calidades han de concurrir en los elegibles; en dónde ha de residir este Gobierno, y qué fuerza de mar y tierra permanente en tiempo de paz es la que debe tener, para el orden, seguridad, y respetabilidad de la República.
El punto sobre el lugar de la residencia del Gobierno suele ser de mucha gravedad, y trascendencia por los celos y emulaciones que esto excita en los demás pueblos, y la complicación de funciones que sobrevienen en la corte o capital de la República con las autoridades del Estado particular a que ella corresponde. Son éstos inconvenientes de tanta gravedad que obligaron a los norteamericanos a fundar la ciudad de Washington, hoy Capital de aquella República que no pertenece a ninguno de los Estados confederados.
Después de convenida la organización que ha de tener el Gobierno, sus atribuciones, residencia y modo de erigirlo, debe tratarse de crear un fondo nacional permanente que sufrague todos los gastos generales, ordinarios y extraordinarios, y al pago de la deuda nacional, bajo del supuesto que debe pagarse tanto la exterior como la interior, sean cuales fueren las causas justas o injustas que la hayan causado, y sea cual fuere la administración que haya habido de la hacienda del Estado porque el acreedor nada tiene que ver con esto, que debe ser una cuestión para después. A la formación de este fondo, lo mismo que con el contingente de tropa para la organización del Ejército nacional, debe contribuir cada Estado Federado, en proporción a su población cuando ellos de común acuerdo no tomen otro arbitrio que crean más adaptable a sus circunstancias; pues en orden a eso no hay regla fija, y todo depende de los convenios que hagan cuando no crean conveniente seguir la regla general, que arranca del número proporcionado de población. Los norteamericanos convinieron en que formasen este fondo de derechos de Aduana sobre el comercio de ultramar, pero fue porque todos los Estados tenían puertos exteríores no habría sido así en caso contrario. A que se agrega que aquel país por su situaci6n topográfica es en la principal y mayor parte marítimo como se ve a la distancia por su comercio activo, el número crecido de sus buques mercantes, y de guerra construidos en la misma república, y como que esto era lo que más gastos causaba a la república en general, y lo que más llamaba su atención por todas partes, pudo creerse que debía sostenerse con los ingresos de derechos que produjesen el comercio de ultramar o con las naciones extranjeras.
Al ventilar estos puntos, deben formar parte de ellos los negocios del Banco Nacional, y de nuestro papel moneda que todo él forma una parte de la deuda nacional a favor de Buenos Aires; deben entrar en cuenta nuestros fondos públicos, y la deuda de Inglaterra, invertida en la guerra nacional con el Brasil; deben entrar los millones gastados en la reforma militar, los gastados en pagan la deuda reconocida, que había hasta el año de Ochocientos veinte y cuatro procedente de la guerra de la Independencia, y todos los demás gastos que ha hecho esta provincia con cargo de reintegro en varias ocasiones, como ha sucedido para la reunión y conservación de varios congresos generales.
Después de establecidos estos puntos, y el modo como pueda cada Estado Federado crearse sus rentas particulares sin perjudicar los intereses generales de la República, después de todo esto, es cuando recién se procederá al nombramiento del jefe de la República y erección del Gobierno general. ¿Y puede nadie concebir que en el estado triste y lamentable en que se halla nuestro país pueda allanarse tanta dificultad, ni llegarse al fin de una empresa tan grande, tan ardua, y que en tiempos los más tranquilos y felices, contando con los hombres de más capacidad, prudencia v patriotismo, apenas podría realizarse en dos años de asiduo trabajo? ¿Puede nadie que sepa lo que es el sistema federativo, persuadirse que la creación de un gobierno general bajo esta forma atajará las disensiones domésticas de los pueblos? Esta persuasión o triste creencia en algunos hombres de buena fe es la que da ansia a otros pérfidos y alevosos que no la tienen o que están alborotando los pueblos con el grito de Constitución, para que jamás haya paz, ni tranquilidad, porque en el desorden es en lo que únicamente encuentran su modo de vivir. El Gobierno general en una República Federativa no une los pueblos federados, los representa unidos: no es para unirlos, es para representarlos en unión ante las demás naciones: él no se ocupa de lo que pasa interiormente en ninguno de los Estados, ni decide las contiendas que se suscitan entre sí. En el primer caso sólo entienden las autoridades particulares del Estado, y en el segundo la misma Constitución tiene provisto el modo cómo se ha de formar el tribunal que debe decidir. En una palabra, la unión y tranquilidad crea el Gobierno general, la desunión lo destruye; él es la consecuencia, el efecto de la unión, no es la causa, y si es sensible su falta, es mucho mayor su caída, porque nunca sucede ésta sino convirtiendo en escombros toda la República. No habiendo, pues, hasta ahora entre nosotros, como no hay, unión y tranquilidad, menos mal es que no exista, que sufrir los estragos de su disolución. ¿No vemos todas las dificultades invencibles que toca cada Provincia en particular para darse constitución? Y si no es posible vencer estas solas dificultades, ¿será posible vencer no sólo éstas sino las que presenta la discordia de unas provincias con otras, discordia que se mantiene como acallada y dormida mientras que cada una se ocupa de sí sola, pero que aparece al instante como una tormenta general que resuena por todas partes con rayos y centellas, desde que se llama a Congreso general?
Es necesario que ciertos hombres se convenzan del error en que viven, porque si logran llevarlo a efecto, envolverán a la República en la más espantosa catástrofe, y yo desde ahora pienso que si no queremos menoscabar nuestra reputación ni mancillar nuestras glorias, no debemos prestarnos por ninguna razón a tal delirio, hasta que dejando de serlo por haber llegado la verdadera oportunidad veamos indudablemente que los resultados han de ser la felicidad de la Nación. Si no pudiésemos evitar que lo pongan en planta, dejemos que ellos lo hagan enhorabuena pero procurando hacer ver al público que no tenemos la menor parte en tamaños disparates, y que si no lo impedimos es porque no nos es posible.
La máxima de que es preciso ponerse a la cabeza de los pueblos cuando no se les pueda hacer variar de resolución es muy cierta; mas es para dirigirlos en su marcha, cuando ésta es a buen rumbo, pero con precipitación o mal dirigida; o para hacerles variar de rumbo sin violencia, y por un convencimiento práctico de la imposibilidad de llegar al punto de sus deseos. En esta parte llenamos nuestro deber, pero los sucesos posteriores han mostrado a la clara luz que entre nosotros no hay otro arbitrio que el de dar tiempo a que se destruyan en los pueblos los elementos de discordia, promoviendo y alentando cada gobierno por sí el espíritu de paz y tranquilidad. Cuando éste se haga visible por todas partes, entonces los cimientos empezarán por valernos de misiones pacíficas y amistosas por medio de las cuales sin bullas, ni alboroto, se negocia amigablemente entre los gobiernos, hoy esta base, mañana la otra hasta colocarlas en tal estado que cuando se forme el Congreso lo encuentre hecho casi todo, y no tenga más que marchar llanamente por el camino que se le haya designado. Esto es lento a la verdad, pero es preciso que así sea, y es lo único que creo posible entre nosotros después de haberlo destruido todo, y tener que formarnos del seno de la nada.
Adiós, compañero. El cielo tenga piedad de nosotros, y dé a Vd. salud, acierto, y felicidad en el desempeño de su comisión; y a los dos, y demás amigos, iguales goces, para defendernos, precavernos, y salvar a nuestros compatriotas de tantos peligros como nos amenazan.
Juan M. de Rosas.

(1) Julián Segundo de Agüero
(2) Salvador Maria del Carril

Fuentes:
- Castagnino Leonardo. Juan Manuel de Rosas, Sombras y Verdades
- Irazusta, Julio. Vida Política de Jaun Manuel de Rosas
- Saldías Adolfo. Papeles de Rosas.
- Archivo Americano
- La Gaceta Mercantil
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

Novedades de La Carpintería Cultural


EN ENERO
ABRIMOS TODOS LOS JUEVES Y VIERNES
a las 21.30 hs
LA CARPINTERÍA CULTURAL
16 Nº 1558 ESQ 64
l cocina a la leña - empanadas - pizzas - cerveza artesanal - vinos - postres - música - poesía - amigos l
Comenzaron los Jueves de Cocineros invitados + discos independientes
El jueves 12 cocina Mati Di Loreto unas HUMITAS norteñas!!!

Camba entrenó con sus dos nuevos refuerzos: Luna y Colombano

Obras en el Estadio

En el día de hoy fueron presentados formalmente los dos últimos refuerzos del plantel de Defensores de Cambaceres, que debe el 1ero de febrero reanudará la competencia del campeonato de la Primera “C”.
En efecto, hoy se sumaron a los entrenamientos Martín Luna y Eloy Colombano como las nuevas caras que tendrá el Rojo en el primer semestre del año junto a Homero Díaz, que llegó la semana pasada.
Luna nació en General Belgrano el 13 de septiembre de 1984 (27 años). Jugó en Lugano, Deportivo Merlo, Sacachispas y San Miguel. Es derecho pero suele jugar como carrilero por la izquierda.
Por su parte, Colombano nació el 15 de junio de 1983 (28 años) en Pehuajó y tiene una dilatada trayectoria. Jugó en Estudiantes, Defensa y Justica, Kansas City de Estados Unidos, Atlanta, Ferro Carril de Olavarría y Deportivo Armenio.
Ambos jugadores fueron presentados a sus nuevos compañeros y tomaron parte del primer entrenamiento de la semana, que se desarrolló por la mañana en el predio de SOSBA.

LA PRACTICA
El plantel cumplió esta mañana un exigente trabajo que dejó a algunos jugadores con ligeras molestias físicas. El profesor Marcelo Chiappetta ordenó tareas de fuerza en la zona media y trabajos con pelota. Para mañana está previsto un circuito de fuerza y resistencia, transferencia con pesas, superaeróbico y fútbol reducido.

OBRAS EN EL ESTADIO
El ingreso de camiones con tierra al estadio “12 de Octubre” no se detiene y hay casi medio campo cubierto de montañas de tierra. Todavía restan ingresar varios camiones más para comenzar luego con el nivelado y sembrado de la cancha, algo que nunca se había hecho en ese lugar.
Por otra parte, los empleados municipales siguen con los trabajos del nuevo alambrado olímpico sobre la tribuna que da al camino Rivadavia. Ahora se están haciendo las estructuras de hierro para en un par de días comenzar con la colocación del cemento para las bases y posteriormente hacer la pared inferior con ladrillos comunes.


LOMAS VALENTINAS - 21 al 27 de diciembre de 1868

En Asunción la población moría por la calles. El 21 de diciembre, al mando de López, resiste el embate de los aliados, muy superiores en número. El general y ministro de Estados Unidos presencia la batalla desde su campamento:

“Seis mil heridos, hombres y chiquillos, llegaron a ese campo de batalla el 21 de diciembre y lucharon como ningún otro pueblo ha luchado jamás por preservar a su país de la invasión y la conquista...otros han fugado (hacia su propio ejército) de las pocilgas que utilizaban los invasores como prisión,...el cuartel Paraguayo comenzó a llenarse de heridos incapacitados positivamente para seguir la lucha. Niños de tiernos años arrastrándose, las piernas desechas a pedazos con horribles heridas de balas. No lloraban ni gemían, ni imploraban auxilios médicos. Cuando sentían el contacto de la mano misericordiosa de la muerte, se echaban al suelo para morir en silencio”

Hubo prodigios de coraje: Felipe Toledo, de ochenta años, carga diez veces al frente de la escolta presidencial para caer en la décima; Valois Rivarola, con una herida recibida en Avay, abandona el hospital y toma el primer caballo que encuentra. Una bala le rompe el cráneo: sujetando la masa encefálica, que se le escurría, con los dedos de una mano, con la otra disparaba su carabina. (JMR.t.VII.p.204)

López ya “No tenía soldados, no tenía proyectiles, no tenía que comer. Solo noventa fantasmas le rodeaban en la cumbre de la trágica colina, aguardando sus palabra para correr a la muerte”; se retira con los restos y para el 27 logra reunir “dos mil combatientes de inválidos y niños a quienes hubo que poner barbas postizas para quitarles su aspecto infantil detuvieron durante ocho horas el ataque de 28.000 aliados. La batalla terminó cuando terminó nuestro ejército.” (O´Leary. Cit.JMR.tVII.p.205)

Fuentes:
- García Mellid. Atilio. "Proceso a los falsificadores de la historias del Paraguay".
- Castagnino L. Guerra del Paraguay La Triple Alinza contra los paises del Plata.
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

PACTO FEDERAL - 4 de enero de 1831

Deseando los Gobernadores de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos estrechar cada vez más los vínculos que felizmente los unen y, creyendo que así reclaman sus intereses particulares y los de la República han nombrado para este fin sus respectivos diputados, a saber: el Gobierno de Santa Fe, el señor D. Domingo Cullen; el de Buenos Aires, al Sr. D. José María Rojas y Patrón, y el de Entre Ríos, al Sr. D. Antonio Crespo.

Quienes después de haber canjeado sus respectivos poderes, que se hallaron extendidos en buena y debida forma; y teniendo presente el tratado preliminar celebrado en la ciudad de Santa fe el 23 de febrero último entre los Gobiernos de dicha provincia y la de Corrientes; teniendo también presente la invitación que con fecha 24 del expresado mes de febrero hizo el Gobierno de Santa Fe al de Buenos Aires, y la convención preliminar ajustada en Buenos Aires el 23 de marzo del año anterior entre los Gobiernos de esta provincia y la de Corrientes, asi como el tratado celebrado el 3 de mayo último en la capital de Entre Ríos entre su Gobierno, y el de Corrientes; y finalmente, considerando que la mayor parte de los pueblos de la República, ha proclamado del modo más libre y espontáneo la forma de gobierno federal, han convenido en los artículos siguientes:

Artículo 1°) Los Gobiernos de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos ratifican y declaran en su vigor y fuerza los tratados anteriores celebrados entre los mismos Gobiernos en la parte que estipulan la paz firme, amistad y unión estrecha y permanente, reconociendo recíprocamente su libertad, independencia y derechos.

Artículo 2°) Las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos se obligan a resistir cualquier invasión extranjera que se haga, bien sea en el territorio de cada una de las tres provincias contratantes o de cualquiera de las otras que componen el Estado argentino. Artículo 3°) Las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos se ligan y constituyen en alianza ofensiva y defensiva contra toda agresión o preparación de parte de cualquiera de las demás provincias de la República (lo que Dios no permita), que amenace la integridad e independencia de sus respectivos territorios.

Artículo 4°) Se comprometen a no oir ni hacer proposiciones ni celebrar tratado alguno particular una provincia por si sola con otra de las litorales ni con ningún otro Gobierno sin previo avenimiento expreso de las demás provincias que forman la presente federación.

Artículo 5°) Se obligan a no rehusar su consentimiento expreso para cualquier tratado que alguna de las tres provincias litorales quiera celebrar con otra de ellas o de las demás que pertenecen a la República, siempre que tal tratado no perjudique a otra de las mismas tres provincias o a los intereses generales de ellas o de toda la República.

Artículo 6°) Se obligan también a no permitir que persona alguna de su territorio ofenda a cualquiera de las otras dos provincias o a sus respectivos Gobiernos y a guardar la mejor armonía posible con todos los Gobiernos amigos.

Artículo 7°) Prometen no dar asilo a ningún criminal que se acoja a una de ellas huyendo de las otras dos por delito, cualquiera que sea, y ponerlo a disposición del Gobierno respectivo que lo reclame como tal. Entendiéndose que el presente artículo sólo regirá con respecto a los que se hagan criminales después de la ratificación y publicación de este tratado.

Artículo 8°) Los habitantes de las tres provincias litorales gozarán recíprocamente la franqueza y seguridad de entrar y transitar con su buque y cargas en todos los puertos, ríos y territorios de cada una, ejerciendo en ellas su industria con la misma libertad, justicia y protección que los naturales de la provincia en que residan, bien sea permanente o accidentalmente.

Artículo 9°) Los frutos y efectos de cualquier especie que se importen o exporten del territorio o puertos de una provincia a otra por agua o por tierra, no pagarán más derechos que si fuesen importados por los naturales de la provincia, adonde o de donde se exportan o importan.

Artículo 10°) - No se concederá en una provincia derecho, gracia, privilegio u exención a las personas y propiedades de los naturales de ella que no conceda a los de las otras dos.

Artículo 11°) Teniendo presente que alguna de las provincias contratantes ha determinado por ley que nadie pueda ejercer en ella la primera magistratura sino sus hijos respectivamente, se exceptúa dicho caso y otros de igual naturaleza que fueren establecidos por leyes especiales. Entendiéndose que en caso de hacerse por una provincia alguna excepción ha de extenderse a los naturales y propiedades de las otras dos aliadas.


Artículo 12°) Cualquier provincia de la República que quiera entrar en la Liga que forman las litorales será admitida con arreglo a lo que establece la segunda base del artículo primero de la citada convención preliminar celebrada en Santa fe a veintitrés de febrero del precedente año, ejecutándose este acto con el expreso y unánime consentimiento de cada una de las demás provincias federadas.

Artículo 13°) Si llegare el caso de ser atacada la libertad e independencia de alguna de las tres provincias litorales por alguna otra de las que no entran al presente en la federación, o por otro cualquier poder extraño, la auxiliarán las otras dos provincias litorales, con cuantos recursos y elementos estén en la esfera de su poder, según la clase de la invasión, procurando que las tropas que envíen las provincias auxiliares sean bien vestidas, armadas y municionadas, y que marchen con sus respectivos jefes y oficiales. Se acordará por separado la suma de dinero con que para este caso deba contribuir cada provincia.

Artículo 14°) Las fuerzas terrestres o marítimas, que según el artículo anterior se envíen en auxilio de la provincia invadida, deberán obrar con sujeción al Gobierno de ésta, mientras pisen su territorio y naveguen sus ríos en clase de auxiliares.

Artículo 15°) Interín dure el presente estado de cosas, y mientras no se establezca la paz pública de todas las provincias de la República, residirá en la capital de Santa fe una comisión compuesta de un diputado por cada una de las tres provincias litorales, cuya denominación será «Comisión representativa de los Gobiernos, de las provincias litorales de la República Argentina», cuyos diputados podrán ser removidos al arbitrio de sus respectivos Gobiernos, cuando lo juzguen conveniente, nombrando otros inmediatamente en su lugar.

Artículo 16°) Las atribuciones de esta comisión serán:
Primera: Celebrar tratados de paz a nombre de las expresadas tres provincias, conforme a las instrucciones que cada uno de los diputados tenga de su respectivo Gobierno y con la calidad de someter dichos tratados a la ratificación de cada una de las tres provincias.
Segunda: Hacer declaración de guerra contra cualquier otro poder a nombre de las tres provincias litorales, toda vez que éstas estén acordes en que se haga tal declaración.
Tercera: Ordenar se levante el ejército en caso de guerra ofensiva y defensiva y nombrar el general que deba mandarlo.
Cuarta: Determinar el contingente de tropas con que cada una de las provincias aliadas deba contribuir conforme al tenor del artículo 13.
Quinta: Invitar a todas las demás provincias de la República, cuando estén en plena libertad y tranquilidad, a reunirse en federación con las litorales y a que por medio de un Congreso general federativo se arregle la administración general del país bajo el sistema federal, su comercio interior y exterior, su navegación, el cobro y distribución de las rentas generales, y el pago de la deuda de la República, consultando del mejor modo posible la seguridad, y engrandecimiento general de la República, su crédito interior y exterior, y la soberanía, libertad e independencia de cada una de las provincias.

Artículo 17°) El presente tratado deberá ser ratificado a los tres días por el Gobierno de Santa Fe, a los seis días por el de Entre Ríos y a los treinta, por el Gobierno de Buenos Aires.

Dado en la ciudad de Santa Fe, a cuatro del mes de enero del año de Nuestro Señor mil ochocientos treinta y uno.

(Fdo.):
Domingo CULLEN
José María ROXAS y PATRÓN
Antonio CRESPO

Fuente: www.lagazeta.com.ar