¿Dónde estamos?

Argentina está situada en el Cono Sur de Sudamérica, limita al norte con Bolivia, Paraguay y Brasil; al este con Brasil, Uruguay y el océano Atlántico; al sur con Chile y el océano Atlántico, y al oeste con Chile. El país ocupa la mayor parte de la porción meridional del continente sudamericano y tiene una forma aproximadamente triangular, con la base en el norte y el vértice en cabo Vírgenes, el punto suroriental más extremo del continente sudamericano. De norte a sur, Argentina tiene una longitud aproximada de 3.300 km, con una anchura máxima de unos 1.385 kilómetros.
Argentina engloba parte del territorio de Tierra del Fuego, que comprende la mitad oriental de la Isla Grande y una serie de islas adyacentes situadas al este, entre ellas la isla de los Estados. El país tiene una superficie de 2.780.400 km² contando las islas Malvinas, otras islas dispersas por el Atlántico sur y una parte de la Antártida. La costa argentina tiene 4.989 km de longitud. La capital y mayor ciudad es Buenos Aires

PAPA FRANCISCO

PAPA FRANCISCO

La Historia Argentina

Argentina indígena


La población del actual territorio argentino a la llegada de los españoles a principios del siglo XVI sumaba unas 330.000 personas agrupadas en una veintena de grupos étnicos. Los habitantes del Noroeste, las Sierras Centrales y la Mesopotámica practicaban la agricultura, mientras que el resto del territorio estaba ocupado por grupos de cazadores-recolectores. Las culturas más extendidas fueron los diaguitas al Noroeste, los guaraníes, los tupíes, los tobas y los guaycurúes en el Noreste, los pampas en el centro y los tehuelches, mapuches y onas en el Sur.

Conquista y colonización

En 1536 Don Pedro de Mendoza fundó Santa María de los Buenos Ayres, la primera ciudad argentina. La miseria y el hambre doblegaron a Mendoza y su gente y Buenos Aires quedó despoblada hasta su segunda fundación por Juan de Garay en 1580. Las ciudades argentinas fueron fundadas por conquistadores que provenían de distintas zonas de América. La corriente pobladora del este, llegada desde España, tomó como base de operaciones la ciudad de Asunción y fundó las ciudades litorales. La que vino desde el Perú ocupó el Tucumán, como se llamaba entonces a todo el Noroeste argentino. Las ciudades cuyanas fueron fundadas por la corriente proveniente de Chile.

La etapa colonial
Lo que hoy es la Argentina perteneció al virreinato del Perú hasta que en 1776 el rey Carlos III creó el Virreinato del Río de la Plata, cuyo primer virrey fue Pedro de Ceballos. La capital, Buenos Aires, se convirtió en un gran puerto comercial y se incrementó notablemente la exportación de cueros, tasajo y de la plata proveniente de las minas del Potosí. El sistema de monopolio impuesto por España prohibía comerciar con otro país que no fuera la propia España. Esto encarecía notablemente los productos y complicaba la exportación. En 1806 y 1807 se produjeron dos invasiones inglesas, que fueron rechazadas por el pueblo de Buenos Aires, alistado en milicias de criollos y españoles. En cada milicia, los jefes y oficiales fueron elegidos democráticamente por sus integrantes. Las milicias se transformaron en centros de discusión política.
La revolución

Las invasiones inglesas demostraron que España estaba seriamente debilitada y que no podía ni abastecer correctamente ni defender a sus colonias. La ocupación francesa de España por Napoleón, la captura de del Rey Carlos IV y su hijo Fernando VII y la caída de la Junta Central de Sevilla decidieron a los criollos a actuar. El 25 de mayo de 1810 se formó la Primera Junta de gobierno presidida por Cornelio Saavedra, que puso fin al período virreinal. Mariano Moreno, secretario de la Junta, llevará adelante una política revolucionaria tendiente a fomentar el libre comercio y a sentar las bases para una futura independencia.

La etapa revolucionaria

Entre 1810 y 1820 se vive un clima de gran inestabilidad política. Se suceden los gobiernos (Primera Junta (1810), Junta Grande (1811), Triunviratos (1811-1814) y el Directorio (1814-1820) que no pueden consolidar su poder y deben hacer frente a la guerra contra España. En esta lucha se destacarán Manuel Belgrano, José de San Martín, llegado al país en 1812, y Martín Miguel de Güemes. Las campañas sanmartinianas terminarán, tras liberar a Chile, con el centro del poder español de Lima. El 9 de julio de 1816 un congreso de diputados de las Provincias Unidas proclamó la independencia y en 1819 dictó una constitución centralista que despertó el enojo de las provincias, celosas de su autonomía.

Unitarios y federales

A partir de 1819 en el país se fueron definiendo claramente dos tendencias políticas: los federales, partidarios de las autonomías provinciales, y los unitarios, partidarios del poder central de Buenos Aires. Estas disputas políticas desembocaron en una larga guerra civil cuyo primer episodio fue la batalla de Cepeda en febrero de 1820, cuando los caudillos federales de Santa Fe, Estanislao López, y de Entre Ríos, Francisco Ramírez, derrocaron al directorio. A partir de entonces, cada provincia se gobernará por su cuenta. La principal beneficiada por la situación será Buenos Aires, la provincia más rica, que retendrá para sí las rentas de la Aduana y los negocios del puerto.
La etapa rosista

En 1829 Juan Manuel de Rosas, asumió la gobernación de Buenos Aires y ejerció el poder hasta su caída en 1852, con una enorme influencia sobre todo el país. Durante el rosismo creció enormemente la actividad ganadera bonaerense, las exportaciones y algunas industrias del interior que fueron protegidas gracias a la Ley de Aduanas.


La Secesión

Justo José de Urquiza era gobernador de Entre Ríos, una provincia productora de ganado como Buenos Aires que se veía seriamente perjudicada por la política de Rosas, que no permitía la libre navegación de los ríos, frenando el comercio provincial. En 1851, Urquiza se pronunció contra Rosas y formó, con ayuda brasileña, el Ejercito Grande con el que derrotó definitivamente a Rosas en Caseros el 3 de febrero de 1852. Urquiza convocó a un Congreso Constituyente en Santa Fe que en mayo de 1853 sancionó la Constitución Nacional. Pero aunque ya no estaba Rosas, los intereses de la clase alta porteña seguían siendo los mismos y Bartolomé Mitre y Adolfo Alsina, dieron un golpe de estado, conocido como la "Revolución del 11 de Septiembre de 1852". A partir de entonces, el país quedó por casi diez años dividido en dos: el Estado de Buenos Aires y la Confederación (el resto de las provincias con capital en Paraná). La separación duró casi diez años, hasta que en septiembre de 1861, el líder porteño Bartolomé Mitre derrotó a Urquiza en Pavón y unificó al país bajo la tutela porteña.

La organización nacional

A partir Pavón se sucedieron los gobiernos de Bartolomé Mitre (1862-68), Domingo F. Sarmiento (1868-1874) y Nicolás Avellaneda (1874-1880), quienes concretaron la derrota de las oposiciones del interior, la ocupación del todo el territorio nacional y la organización institucional del país fomentando la educación, la agricultura, las comunicaciones, los transportes, la inmigración y la incorporación de la Argentina al mercado mundial como proveedora de materias primas y compradora de manufacturas.

La república conservadora

En 1880 llegó al poder el general Julio A. Roca, quien consolidó el modelo económico agroexportador y el modelo político conservador basado en el fraude electoral y la exclusión de la mayoría de la población de la vida política. Se incrementaron notablemente las inversiones inglesas en bancos, frigoríficos y ferrocarriles y creció nuestra deuda externa. A partir de la crisis de 1890 surgieron las oposiciones al régimen. Por el lado político, la Unión Cívica Radical luchaba por la limpieza electoral y contra la corrupción, mientras que, por el lado social, el movimiento obrero peleaba por la dignidad de los trabajadores desde los gremios socialista y anarquista.

La reforma electoral

La lucha radical, expresada en las revoluciones de 1893 y 1905, y el creciente descontento social, expresado por innumerables huelgas, llevarán a un sector de la clase dominante a impulsar una reforma electoral que calme los ánimos y traslade la discusión política de las calles al parlamento. En 1912, el presidente Roque Sáenz Peña logró la sanción de la ley que lleva su nombre y que establece el voto secreto y obligatorio.

La etapa radical

La aplicación de Ley Sáenz Peña hizo posible la llegada del radicalismo al gobierno. Los radicales gobernarán el país entre 1916 y 1930 bajo las presidencias de Hipólito Yrigoyen (1916-1922) (1928-1930) y Marcelo T. de Alvear (1922-1928), e impulsarán importantes cambios tendientes a la ampliación de la participación ciudadana, la democratización de la sociedad, la nacionalización del petróleo y la difusión de la enseñanza universitaria. El período no estuvo exento de conflictos sociales derivados de las graves condiciones de vida de los trabajadores. Algunas de sus protestas, como la de la Semana Trágica y la de la Patagonia, fueron duramente reprimidas con miles de trabajadores detenidos y centenares de muertos.


La década infame

El 6 de septiembre de 1930 los generales José Félix Uriburu y Agustín P. Justo encabezaron un golpe de estado, apoyado por grupos políticos conservadores, y expulsaron del gobierno a Yrigoyen inaugurando un período en el que volvió el fraude electoral y la exclusión política de las mayorías. En 1933 se firmó el Pacto Roca-Runciman con Inglaterra que aumentó enormemente la dependencia Argentina con ese país. Se sucedieron los gobiernos conservadores (el general Uriburu, entre 1930 y 1932; el general Justo, entre 1932 y 38; Roberto Ortiz, entre 1938 y 1942, y Ramón Castillo, entre 1942 y 1943), que se desentendieron de los padecimientos de los sectores populares y beneficiaron con sus políticas a los grupos y familias más poderosas del país.


La etapa peronista

En 1943 un grupo de militares nacionalistas derrocó al presidente de facto Castillo. Dentro de este grupo se destacó el coronel Juan Domingo Perón, quien, desde la secretaría de Trabajo y Previsión, llevará adelante un política tendiente a mejorar la legislación laboral y social (vacaciones pagas, jubilaciones, tribunales de trabajo). El apoyo popular a Perón lo llevará al gobierno en las elecciones de 1946. Durante sus dos presidencias (1946-1952 y 1952-1955) Perón impulsará una política que combinaba el impulso de la industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes, con la acción social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales, escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres.


La inestabilidad política

En 1955 un nuevo golpe militar derrocó a Perón, quien marchó al exilio. A partir de entonces y hasta 1973, los peronistas no podrán votar por su partido. En ese período habrá dos presidentes civiles, Arturo Frondizi (1958-62) y Arturo Illia (1963-66) que intentarán impulsar el desarrollo nacional y poner fin a la proscripción del peronismo. Ambos serán derrocados por golpes militares. El golpe del '66, llamado Revolución Argentina, se prolongó en el poder por siete años hasta que la presión popular expresada en violentas protestas como el Cordobazo y en la aparición de grupos guerrilleros, obligó a los militares a llamar a elecciones el 11 de marzo de 1973. El candidato peronista, Héctor Cámpora, resultó electo.


El regreso del peronismo

Entre 1973 y 1976 gobernó nuevamente el peronismo con cuatro presidentes (Cámpora, 1973; Lastiri, 1973; Perón, 1973-1974; e Isabel Perón 1974-1976), quienes intentaron retomar algunas de las medidas sociales del primer peronismo, como el impulso de la industria y la acción social, el mejoramiento de los sueldos y el control de precios. Pero los conflictos internos del movimiento peronista y la guerrilla, sumados a la crisis económica mundial de 1973, complicaron las cosas que se agravaron aun más con la muerte de Perón en 1974 y la incapacidad de su sucesora Isabel Perón para conducir el país. Esta crisis fue utilizada como excusa para terminar con el gobierno democrático y dar un nuevo golpe militar.

La dictadura

La dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 contó con el decisivo respaldo de los grandes grupos económicos nacionales y el financiamiento permanente de los grandes bancos internacionales y los organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el FMI. El saldo de su gestión fue el de miles de muertos y desaparecidos, centenares de miles de exiliados, la derrota del Ejército argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa por cinco, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional y la quiebra y el vaciamiento de la totalidad de las empresas públicas a causa de la corrupción de sus directivos.
La democracia

Desde 1983, el país vive en democracia restableciéndose las libertades públicas y los derechos humanos, y la cultura argentina volvió a destacarse en el mundo La herencia dejada por la dictadura militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín, 1983-1989 y Carlos Menem 1989-1999) vieron condicionados sus planes sociales y políticos por las presiones económicas. Menem entendió que la solución pasaba por una política de privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (1991-1995), pero que concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa.

Autor: Felipe Pigna

Sistema de Gobierno

El sistema de gobierno en la Argentina adopta la forma representativa, republicana y federal (Constitución Nacional, Art. 1º). El pueblo elige directamente a sus representantes.

La Forma Representativa
La Constitución Nacional instituye una democracia representativa o indirecta, en la que los representantes sólo ejercen el poder del pueblo durante el período que duran en sus mandatos.
En el Artículo 22 establece que "El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición".
Por otro lado, también se habilitan algunos mecanismos de democracia semidirecta, incorporados en el Capítulo de Nuevos Derechos y Garantías como:
Iniciativa popular (Art. 39 y Ley 24.747): los ciudadanos tienen el derecho de iniciativa para presentar proyectos de ley en la Cámara de Diputados, siempre y cuando ese proyecto tenga un consenso en la ciudadanía representado por la cantidad de firmas establecidas constitucionalmente.
Consulta popular (Art. 40): El Congreso, a iniciativa de la Cámara de Diputados, podrá someter a consulta popular un proyecto de ley. Existen dos alternativas: la primera, que la consulta sea vinculante (el voto de la ciudadanía es obligatorio, la ley de convocatoria no puede ser vetada y el voto afirmativo del proyecto por el pueblo de la Nación lo convertirá en ley, siendo su promulgación automática); y la segunda, la consulta no vinculante (el voto de los ciudadanos no es obligatorio, puede ser convocado también por el Presidente de la Nación y la decisión ciudadana no obliga al Congreso a la sanción del proyecto).
La Forma Republicana
El vocablo República deriva del latin respublica, que significa "cosa del pueblo". La república es la forma de gobierno en la cual los magistrados son electivos y temporarios.
La forma republicana está basada en la división, control y equilibrio de los poderes y tiene como fin último la garantía de las libertades individuales. Los principios que la inspiran son: Constitución escrita, separación de poderes, elegibilidad de los funcionarios, periodicidad de los mandatos, responsabilidad de los funcionarios, publicidad de los actos de gobierno y existencia de partidos políticos.
La existencia de una Constitución escrita que establece las responsabilidades de los funcionarios, la forma de su elección y la publicidad de los actos de gobierno, facilita el control ciudadano de los poderes instituidos.
La Forma Federal
Está basada en la división del poder entre el gobierno federal y los gobiernos locales, conservando las provincias “todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno Federal” (Constitución Nacional, Art. 121).
La forma de gobierno federal permite el control y la cooperación recíproca entre las provincias y el gobierno federal, evitando la concentración de poder a través de su descentralización.
En este sistema, coexisten dos clases de gobierno: el nacional o federal, soberano, cuya jurisdicción abarca todo el territorio de la Nación, y los gobiernos locales, autónomos en el establecimiento de sus instituciones y sus constituciones locales, cuyas jurisdicciones abarcan exclusivamente sus respectivos territorios.

geografía de Argentina

Situación Geográfica

La República Argentina está ubicada en el hemisferio sur y occidental. Su situación, dentro de América del Sur, le permite una adecuada vinculación dentro del marco regional.
Límites y Puntos Extremos
Porción Americana
En el norte limita con las Repúblicas de Bolivia y del Paraguay , cuyo punto extremo está en la confluencia de los ríos Grande de San Juan y Mojinete, en la Provincia de Jujuy (Lat. 21°46'S; Long. 66°13'O).
Al sur limita con la República de Chile y el Océano Atlántico, hallándose su extremo austral en el Cabo San Pío, situado en la isla Grande de Tierra del Fuego, (Lat. 55°03'S; Long. 66°31'O).
Al este limita con la República Federativa del Brasil, República Oriental del Uruguay y el Océano Atlántico. El punto extremo oriental se encuentra situado al noreste de la localidad de Bernardo de Irigoyen, en la Provincia de Misiones (Lat. 26°15'S; Long. 53°38'O).
Al oeste limita con la República de Chile. El punto extremo está ubicado entre el Cerro Agassis y el Cerro Bolados (en el cordón Mariano Moreno), en el Parque Nacional Los Glaciares – Provincia de Santa Cruz (Lat. 49°33'S; Long. 73°34'O).
Porción Antártica
La Antártida Argentina es la parte del territorio nacional comprendida entre los meridianos 25° y 74° de Longitud Oeste, al sur del paralelo 60° Sur.
Características Generales
La gran extensión territorial de la Argentina posee una diversidad de paisajes, en los que alternan campos de hielos con zonas áridas, relieves montañosos con mesetas o llanuras, cursos fluviales o áreas lacustres con la amplitud oceánica, y vegetación esteparia con bosques y selvas.
Extensión
La superficie de sus tierras emergidas es de 3.761.274 Km² de los cuales 2.791.810 Km² corresponden al Continente Americano; 969.464 Km² al Continente Antártico (incluyendo las Islas Orcadas del Sur) y las islas australes (Georgias del Sur y Sandwich del Sur).
Por su extensión ocupa el cuarto lugar entre los países americanos (después de Canadá, Estados Unidos de América y la República Federativa del Brasil).
En el orden mundial se ubica por su superficie en el séptimo lugar.
Clima
El Clima en la Argentina
Los principales tipos de clima de la Argentina son cuatro: cálido, templado, árido y frío. La extensión del territorio y los accidentes del relieve determinan la existencia de variedades en cada uno de los tipos citados.
Así, en los climas cálidos está el subtropical sin estación seca, que abarca las provincias de Misiones y Corrientes, la zona Norte de Entre Ríos y la sección oriental de la región chaqueña. Tiene como características temperaturas elevadas y precipitaciones abundantes todo el año. El tropical con estación seca incluye parte de Salta, Oeste de Formosa y del Chaco, la planicie oriental tucumana, casi todo Santiago del Estero y el N.O. de Santa Fe. Es de características similares al anteriormente mencionado, con la diferencia que presenta un período seco que dura hasta la mitad del año. En el N.O., el conjunto montañoso que comprende las sierras subandinas, los valles y quebradas, es considerado de clima tropical serrano.
La zona de los climas templados abarca la provincia de Buenos Aires, gran parte de Entre Ríos, centro y Sur de Santa Fe, la franja oriental de Córdoba y un sector al N.E. de La Pampa. Entre ellos se encuentra el clima templado pampeano, representado especialmente por la franja ribereña del Paraná–Plata.
En la franja limítrofe con el clima subtropical está la variedad templado sin invierno, caracterizado por la falta de período frío definido. El templado con influencia oceánica se halla en el litoral bonaerene, en la zona de Mar del Plata y Necochea, donde la influencia del mar origina temperaturas moderadas. El templado de las sierras se ubica en las sierras cordobesas y en sus valles. Por último, está la franja de transición hacia el poniente, donde la zona de clima templado deriva a la región de clima árido.
Los climas áridos comprenden la Puna, los Andes de Catamarca, La Rioja y San Juan, la zona vecina preandina y la Patagonia extraandina. Entre sus variedades tenemos el árido de montaña, que reina en la Puna y en los Andes, desde Catamarca hasta Mendoza. Al Este de los Andes áridos se extiende el clima árido de las sierras y campos, que coincide aproximadamente con la región de las sierras pampeanas. El árido de la estepa continúa al Sur de la región climática de las sierras y llanos; por el occidente termina al píe de la cordillera que pierde su carácter árido en el Sur de Mendoza; por el oriente limita con la franja de transición y por el Sur, entre los 40º y 42º Sur, la transformación del régimen térmico origina otro tipo de clima: el frío árido de la Patagonia.
Entre los climas fríos está la franja húmeda de los Andes Patagónicos, caracterizada por una progresión de lluvias que se opera de N. a S. –a partir de los 34º S.– en este sector cordillerano. El árido ventoso de la Patagonia se destaca por sus bajas temperaturas, con precipitaciones escasas y, en invierno, hay temporales de nieve. El húmedo austral comprende una franja de la provincia de Santa Cruz, al sur de la zona anterior, y la provincia de Tierra del Fuego, salvo el clima níveo de alta montaña; tiene mayores precipitaciones y la falta del período estival de temperaturas templadas que se registran en las mesetas patagónicas.
El clima níveo es de tipo glacial y abarca la franja de cordillera austral, en la zona de hielo continental de Santa Cruz y en manchas glaciares que hay en la alta cordillera patagónica.
Con respecto al clima de las islas australes, la isla de los Estados posee un clima oceánico frío. El tiempo es brumoso y frío gran parte del año y son frecuentes los temporales. Abundan las precipitaciones níveas. En las islas Malvinas está mejor definido el tipo oceánico. No hay excesos de temperaturas; el verano es apenas templado y el invierno no es muy acentuado. En las islas Orcadas reina el clima níveo; casi toda la superficie de las islas está cubierta por glaciares, y el mar de hielo sólo franquea acceso durante pocas semanas de enero.
Datos de Interés
Fenómenos meteorológicos que forman parte del imaginario ciudadano:
• El "veranito de San Juan", uno de los más conocidos. Los habitantes de Buenos Aires lo bautizaron así porque hace su aparición alrededor del 24 de junio, fecha de nacimiento de San Juan el Bautista. Esta rareza climática que puede durar entre tres y siete días alcanza a veces los 24º, por lo que es común observar a la gente asolearse en plazas de la ciudad en pleno invierno.
• Al terminar la estación de frío se presenta la "tormenta de Santa Rosa", un ciclo de lluvias y tormentas eléctricas que irrumpe con la llegada de la primavera y se corresponde con la festividad de esa figura religiosa, el 30 de agosto.
• El 9 de julio de 2007 la Ciudad de Buenos Aires se cubrió de nieve por segunda vez, según registros históricos. La nevada anterior había sido en 1918.

Constitución Nacional

Junto con los tratados internacionales con jerarquía constitucional, la Constitución Nacional es la ley suprema de la Nación. Es por ello que todas las demás normas deben adecuarse a ella, según lo establece su Artículo 31º. Fue sancionada en 1853 y reformada en diversas oportunidades: en 1860, 1866, 1898, 1949, 1957 y, por última vez en 1994.

Constitución Nacional de 1853
Después de la Revolución de Mayo surgió la necesidad de dictar una Constitución para la Nación Argentina con la finalidad de constituir la unión nacional, afianzar la justicia y consolidar la paz interior.
La reunión inicial se celebró el 31 de mayo de 1852 en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, recordándose la misma con el nombre de "Acuerdo de San Nicolás". El 1º de mayo de 1853 los diputados de las provincias (excepto los de Buenos Aires), reunidos en Santa Fe, sancionaron la Constitución Nacional.La Constitución promulgada estableció:
Un gobierno representativo, republicano y federal. El federalismo que adoptó fue moderado ya que reconoció la autonomía de las provincias pero también organizó un poder central.
• El poder legislativo se determinó como bicameral, el poder ejecutivo, como unipersonal, elegido por un colegio electoral y sin posibilidad de reelección y, el poder judicial, como independiente.
• El catolicismo se reconoció como religión oficial pero se garantizó la libertad de culto.
• Las constituciones provinciales debieron tener aprobación del gobierno nacional y, los gobiernos provinciales, pudieron ser juzgados por el Congreso Nacional.
• El gobierno nacional tuvo poder para suspender las garantías constitucionales por medio del estado de sitio e intervenir las provincias.
• Se declaró la ciudad de Buenos Aires como sede de las autoridades nacionales.
• Se aseguró el ejercicio de las libertades individuales y se llamó a habitar nuestro suelo a todos los hombres de distintas nacionalidades, concediéndoles derechos civiles.
Reforma Constitucional de 1994
En su conjunto, la reforma no cambió los principales contenidos de la Constitución de 1853, aunque sí modificó parte de la estructura institucional e incorporó nuevos derechos, a partir del reconocimiento de jerarquía constitucional a los tratados internacionales sobre derechos humanos.
El proyecto de reforma constitucional de 1994 surgió a partir del consenso entre las dos fuerzas partidarias mayoritarias de ese momento: el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical. El acuerdo, posteriormente convertido en la Ley 24.309, incluyó un núcleo de coincidencias básicas, entre las cuales estaba:
• Elección directa del Presidente y Vicepresidente e inclusión del ballottage;
• Elección directa de tres senadores (de los cuales uno debería representar a la minoría);
• Elección directa del Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires;
• Reducción del mandato presidencial a cuatro años;
• Única posibilidad de reelección presidencial;
• Creación del cargo de Jefe de Gabinete de Ministros;
• Creación del Consejo de la Magistratura;
• Acuerdo del Senado por mayoría absoluta para la designación de los jueces de la Corte Suprema.

La Bandera y la Escarapela

En febrero de 1812, Manuel Belgrano propuso al Gobierno la creación de la escarapela nacional, que el Ejército pudiera usar como distintivo nacional. El Triunvirato aprobó la escarapela de colores celeste y blanco, lo que instó a Belgrano a diseñar una bandera con los mismos colores. Fue izada por primera vez en Rosario, a orillas del río Paraná, donde la hizo jurar a sus soldados

La palabra Argentina y su origen

La palabra argentina proviene del latín (argentum, plata).
El concepto aparece acuñado en un atlas veneciano de 1536 y luego Martín del Barco Centenera, miembro de la expedición de Ortíz de Zárate, publica en 1602 un largo poema sobre estas tierras bajo el título “La Argentina”. Tal denominación se mantuvo en el ámbito literario, no así en los comienzos del Estado. La designación más frecuente en aquel tiempo era la de “Río de la Plata”, de indiscutible asociación semántica, instaurada en el siglo anterior con la creación del Virreinato en 1776 y vinculada a la ruta obligada del tránsito hacia España de los cargamentos del Potosí.
Tras varias décadas de apariciones, silencios y alternancia con otros nombres, el 8 de Octubre de 1860 en la ciudad de Paraná, el presidente Santiago Derqui establece, mediante un decreto, la denominación de República Argentina y posteriormente el General Mitre utiliza el nombre de Presidente de la República Argentina, quedando fijado desde entonces.
El nombre Argentina en la Constitución Nacional
La Constitución Nacional sancionada en 1853 incluyó la denominación de República Argentina entre los nombres oficiales destinados a la designación del gobierno y territorio de la Nación:
Artículo 35: Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata; República Argentina; Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la designación del gobierno y territorio de las provincias, empleándose las palabras "Nación Argentina" en la formación y sanción de las leyes.

Período de la Organización Nacional


Luego de la batalla de Caseros, que implicó la caída de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires, las Provincias de Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires firman el Protocolo de Palermo. Posteriormente, el Acuerdo de San Nicolás, rubricado ante la presencia de la mayoría de los gobernadores provinciales, ratifica el carácter de ley fundamental del Pacto Federal. Se convoca entonces en 1852 a un Congreso General Constituyente, con el objeto de dictar una constitución para la Confederación. El texto, promulgado por Urquiza el 25 de mayo de 1853, fue jurado por la república el 9 de julio, con excepción de Buenos Aires, la que se sumaría a la Confederación en 1860, como consecuencia de la batalla de Cepeda y de la firma del Pacto de Unión de San José de Flores del año anterior. De inmediato fue reformada la Constitución, quedando consumada la unión del país. La reforma acentuó la forma federal de la república, a la vez que, en lo ideológico, mantuvo el esquema de la Carta Magna de 1853.

Declaración de la Independencia

Finalmente en 1816, un Congreso General Constituyente reunido en Tucumán, declaró la independencia de las Provincias Unidas y dictó el Estatuto Provisional de 1816, el Reglamento Provisorio de 1817 y la Constitución de las Provincias Unidas de Sudamérica.
A raíz de la batalla de Cepeda en 1820, el Congreso General fue disuelto y el Cabildo de Buenos Aires reasumió el mando universal de esta ciudad y de su territorio provincial, a la vez que nombró un gobernador interino, lo cual implicó la extinción del gobierno nacional. A partir de entonces, las provincias, aún fuertemente autónomas, continuaron una estructura robustecida por una serie de pactos inter–provinciales (Tratado de Benegas y del Cuadrilátero).
En diciembre de 1826, un nuevo Congreso Constituyente sancionó una Constitución de la República Argentina, rechazada mayoritariamente por los desacuerdos respecto de su texto.
En 1831, se firmó el Pacto Federal entre Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, al cual luego adhirieron las demás provincias, por el que se reconocía la existencia de un estado organizado como república, conformado por las provincias agrupadas en una federación.

Período Revolucionario

En mayo de 1810, debido a la invasión napoleónica a España, Buenos Aires convocó a un Cabildo Abierto para arbitrar medidas frente a la caducidad del gobierno del virrey e instrumentar la reversión de los derechos de soberanía al pueblo y, como consecuencia inmediata, la instalación de un nuevo gobierno.
Entre 1810 y 1816 se sucedieron diferentes formas institucionales, siendo inaugural la Primera Junta (órgano de tipo colegiado) regulado principalmente por dos documentos: el Reglamento del ´25 – sancionado por el Cabildo– y el Reglamento del ´28 emanado de la propia Junta. Interpretando el primero de ellos se incorporan los diputados del interior al órgano porteño, creándose así la Junta Grande, institución que a su vez instauró juntas provinciales y decretó la creación de un Triunvirato. Así, fue sancionado el Estatuto Provisional del Gobierno Superior de las Provincias Unidas del Río de la Plata y los decretos sobre la libertad de imprenta y la seguridad individual.
En 1812, correspondió al Segundo Triunvirato llevar adelante la convocatoria a una Asamblea Constituyente, conformada al año siguiente, que fue el primer congreso de nuestra historia que asume la representación de la soberanía de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Si bien la Asamblea del año XIII, como cuerpo representativo no cumple con su objetivo fundamental de dictar una constitución, desarrolla una vasta tarea legislativa en pro de las libertades individuales y constituye la apertura hacia nuevas formas institucionales.
Desde el punto de vista de la organización política, estableció un Poder Ejecutivo unipersonal, creando el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Instituyó el 25 de Mayo como fecha patria, estableció el Escudo y el Himno y mandó acuñar moneda propia, acciones con las que demostraba su voluntad de formar un estado soberano.

La Formación Histórica del Estado Argentino

Período Hispánico
El territorio de la Cuenca del Plata, que comprendía, parcial o totalmente, lo que hoy son las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones y las actuales repúblicas de Paraguay y Uruguay, tuvo durante los siglos XVI y XVII, un papel secundario en el proceso colonizador español. Al impulso de un ulterior crecimiento económico, las posesiones incrementaron su valor estratégico, lo que llevó a la corona de España a la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776. Durante este período, llamado comúnmente hispánico, el organigrama del poder era rudimentario y sin una distinción nítida de competencias. Tanto en la península como en América, las instituciones desempeñaban funciones ejecutivas, legislativas y judiciales, a veces, de manera superpuesta.

Cabo Roberto Baruzzo - Cruz - Malvinas

De todos los suboficiales de Ejército que estuvieron en Malvinas, solo dos recibieron la máxima distinción a que puede aspirar un hombre de armas argentino: la Cruz al Heroico Valor en Combate.

Uno, el Sargento primero Mateo Sbert, muerto en el combate de Top Malo House. El jefe de su sección, Capitán José Vercesi, se ha encargado de que su historia se haya publicado en la revista “Soldados” y en general tuviera cierta divulgación. (Aunque, claro, muy por debajo de la que amerita a nivel nacional).


El otro, sigue siendo un perfecto desconocido, aún para muchos estudiosos del tema Malvinas. Si uno quiere averiguar por qué le fue conferido tan alto galardón, no se va a enterar ni googleándolo. Se trata del cabo Roberto Baruzzo del Regimiento 12 de Infantería de Mercedes. Y vaya si su historia, de ribetes cinematográficos, vale la pena ser contada!

Tuve el honor de conocer a Baruzzo, oriundo del pueblo de Riachuelo, Corrientes, en el 2009, cuando el Centro de Ex-Combatientes de esa provincia me invitó a dar allí una charla. Descubrí a un hombre de rostro aniñado, sin ínfula alguna, de perfil muy bajo, puro y transparente hasta rayar en la ingenuidad.

Su unidad había sido ubicada primero en el Monte Kent, para después ser enviada a Darwin. Pero una sección compuesta mayormente de personal de cuadros, con Baruzzo incluido, se quedó en la zona, al mando del teniente primero Gorriti.

En los días previos al ataque contra Monte London, los bombardeos ingleses sobre esa área se habían intensificado. El mismo Baruzzo fue herido en la mano por una esquirla. En una de las noches, el cabo oyó gritos desgarradores. A pesar del cañoneo, salió de su pozo de zorro y encontró a un soldado con la pierna destrozada por el fuego naval enemigo. Sin titubear, dejó su fusil y cargó al herido hasta el puesto de enfermería, tratando de evitar que se desangrara.

Lo peor aún estaba por venir.

En la noche del 10 al 11 de junio, estuve observando desde Puerto Argentino el espectáculo fantasmagórico que ofrecía la ofensiva británica. En medio de un estruendo ensordecedor, los montes aledaños eran cruzados por una miríada de proyectiles trazantes e intermitentemente iluminados por bengalas. Se me estremecía el alma de imaginar que allí, en esos momentos, estaban matando y muriendo muchos bravos soldados argentinos.

Allí, en medio del fragor, la sección de Baruzzo ya se había replegado hacia el Monte Harriet, sobre el cual los ingleses estaban realizando una acción envolvente. Varios grupos de soldados del 12 y del Regimiento 4 quedaron aislados. El teniente primero Jorge Echeverría, un oficial de Inteligencia de esta última unidad, los agrupa y encabeza la resistencia, Baruzzo se suma a ellos y ve a al oficial parapetado detrás de una roca, disparando su FAL.

Baruzzo despoja a uno de los caídos británicos de su visor nocturno. “Ahora la diferencia en recursos ya no será tan despareja”, piensa. Con el visor va ubicando las cabezas de los ingleses que asoman detrás de las rocas, y tanto Baruzzo, como su jefe afinan la puntería. Los soldados de Su Majestad, por su parte, los rocían de plomo e insultos.

Las trazantes pegan a centímetros del cuerpo del oficial, hasta que finalmente este es herido en la pierna y cae en un claro, ya fuera de la protección de la roca. Cuando Baruzzo se le quiere acercar, un inglés surge de la oscuridad y le tira al cabo. Yerra el primer disparo, aunque la bala pega muy cerca, pero antes de que pueda efectuar el segundo, Echeverría, disparando desde el suelo, lo abate. Otro inglés le tira a Echeverría, pero Baruzzo lo mata de un certero disparo. Cerca de ellos, el conscripto Gorosito pelea como un león. Los adversarios están a apenas siete u ocho metros uno del otro y sólo pueden verse las siluetas en los breves momentos en que alguna bengala ilumina la zona.

Echeverría está sangrando profusamente: tiene tres balazos en la pierna. El joven cabo – de apenas 22 años – con el cordón de la chaquetilla del oficial, le hace un torniquete en el muslo. La pierna de Echeverría parece teñida de negro y también luce negra la nieve a su alrededor. El teniente primero dice empero que no siente nada, solo frío. Baruzzo trata de moverlo. Echeverría se levanta y empiezan a caminar por un desfiladero, mientras a su alrededor siguen impactando las trazantes. De repente, de atrás de un peñasco, entre la neblina y las bengalas, surge la silueta de un inglés, quien dispara, y le da de lleno a Echeverría. Baruzzo contesta el fuego y el atacante se desploma muerto.

Esta vez Echeverría había sido herido en el hombro y el brazo: una sola bala le causo dos orificios de entrada y dos de salida. El teniente primero cae boca abajo y Baruzzo ve que le está brotando sangre por el cuello. “Se me está desangrando!”, se desespera el cabo.

Aún hoy, el suboficial no puede hablar de su jefe sin emocionarse:

“El es uno de mis más grandes orgullos. Un hombre de un coraje impresionante. Allí, con cinco heridas de bala, estaba íntegro, tenía una tranquilidad increíble, una gran paz. Con total naturalidad, me ordenó que yo me retirara, que lo dejara morir allí, que salvara mi vida. Me eché a llorar. Como iba a hacer eso? Yo no soy de abandonar! Y encima a este hombre, que era mi ejemplo de valentía! Tenía conmigo intacta la petaquita de whisky que la superioridad nos había dado junto a un cigarrillo; es que yo no bebo ni fumo. Y le di de tomar. “Eso si que está bueno¨, me comentó. En cierto momento, no me hablaba más, había perdido el conocimiento. La forma en que sangraba, era una guarangada. Lo cubrí, lo agarré de la chaquetilla y empecé a arrastrarlo”.

Súbitamente, Baruzzo se vio rodeado por una sección de Royal Marines del Batallón 42. Sin amilanarse, desenvainó su cuchillo de combate, pero uno de los ingleses con el caño de su fusil le pegó un ligero golpe en la mano, como señalándole que ya todo había terminado. Baruzzo, cubierto de pies a cabeza con la sangre de Echeverría, dejó caer el arma, Y el mismo soldado enemigo lo abrazó con fuerza, fraternalmente. “Eran unos señores”, me comenta el cabo.

Al amanecer, al ver que no tenía heridas graves, sus captores le ordenaron que, con otros argentinos, se dedicara a recoger heridos y muertos. “Yo personalmente junté 5 ó 6 cadáveres enemigos”, me cuenta Baruzzo. “Pero en internet los ingleses dicen que en ese combate sólo tuvieron una baja!”

Echeverría fue helitransportado por los británicos al buque hospital “Uganda”, sobrevivió, recibió del Ejército Argentino la medalla al Valor en Combate y hoy vive con su mujer y dos hijas en Tucumán (la menor tenía dos añitos en el 82).

Baruzzo también tiene dos hijas, a las que bautizó Malvina Soledad y Mariana Noemí, y vive en su Corrientes natal. En su pago chico ha tenido un par de halagos que merecía: hay una calle con su nombre y hasta le fue erigido un busto en vida. Pero aún así, nadie repara en su existencia, ni conoce su proeza.

Poco después de la guerra, el 15 de noviembre del 82, Baruzzo recibió una carta del teniente primero, donde este le agradece su “resolución generosa y desinteresada, su sentido del deber hasta el final, cuando otros pensaron en su seguridad personal. Toda esa valentía de los “changos”, son suficiente motivo para encontrar a Dios y agradecerle esos últimos momentos. Pero, así Él lo decidió, guardándome esta vida que Usted supo alentar con sus auxilios”.

El oficial le cuenta que lo ha propuesto para la máxima condecoración al valor y le manifiesta su “alegría de haber encontrado un joven suboficial que definió el carácter y el temple de aquellos que forman Nuestro Glorioso Ejercito, y de los cuales tanto necesitamos”.

Personalmente, Baruzzo volvió a encontrarse con Echeverría recién 24 años después de aquella terrible noche. Ambos lloraron, el oficial le mostró sus heridas, dijo que el cabo había sido su ángel de la guardia, y le regaló una plaquetita, con la inscripción: “Estos últimos 24 años de mi vida testimonian tu valentía”. También le contó que en el buque-hospital los médicos británicos dejaron que le siguiera manando sangre un buen rato, para que así se lavara el fósforo de las balas trazantes.

“You have very good soldiers” (“Usted tiene muy buenos soldados”), le espetaron los militares ingleses al ensangrentado teniente primero.

Un reconocimiento que la sociedad argentina, en pleno, aún le debe a Echeverría, a Baruzzo, a Gorosito, a Pinzos y a tantos otros callados y acallados héroes de Malvinas.

(Enviado por David Walther Lopez)

Personalidades destacadas en el tenis Argentino:

Juan Martín del Potro
 es un jugador profesional de tenis nacido el 23 de septiembre de 1988 en Tandil, Buenos Aires. Sus padres se llaman Daniel y Patricia. Comenzó a jugar al tenis a los 6 años en el Club Independiente de Tandil, el mismo en el que se iniciaron Juan Mónaco y Mariano Zabaleta. Su entrenador en ese entonces era Marcelo Gómez y lo llevó a jugar, con solo siete años, su primer Nacional en Bragado, Provincia de Buenos Aires.
A los 12 años, Juan Martín fue el representante argentino en el Mundial Juvenil de Sudáfrica “Nike Junior Tour” y fue derrotado en la final.
En el 2003 jugó su primer torneo future. Despegó en el 2005 cuando empezó la temporada fuera de los 1000 primeros puestos del ranking mundial y terminó entre los 160 mejores. Se adjudicó tres futures y comenzó a participar en challengers, ganando en Montevideo y llegando a la final en Campos do Jordao, además de dos semis.
En el 2005, se convirtió en el jugador más joven en terminar la temporada entre los mejores 200 y, un año después, en el más joven de los primeros 100.
En 2006 se estrenó en torneos ATP perdiendo en segunda ronda en Viña del Mar, y ganó los challengers de Aguascalientes y Segovia. Sus más destacados resultados en el circuito fueron los cuartos de final obtenidos en Umag y Basilea, lo que le ayudó a finalizar la temporada como uno de los 100 mejores tenistas del mundo.
En 2007 logró su primera semifinal de ATP en Adelaida y ganó su primer partido de grand slam en Australia. Además, formó parte del equipo argentino de Copa Davis que derrotó a Austria en febrero en Linz, con una sorprendente victoria sobre Jurgen Meltzer por 7-6 3-6 6-4 4-6 y 6-2. En el Masters Series de Miami venció a dos top 20 (Marcos Baghdatis y Mikhail Youzhny) antes de caer ante Rafael Nadal en octavos de final. No tuvo buena suerte en los sorteos de Roland Garros y Wimbledon, y quedó rápidamente eliminado en primera y segunda ronda, respectivamente.
En el año 2008, el tandilense no comenzó bien la temporada, ya que sufrió fuertes dolores en su espalda y debió estar dos meses parado. Ya bajo las órdenes de Franco Davín, Delpo evolucionó en su juego, mejoró su físico y ganó de manera consecutiva sus primeros cuatro títulos de ATP en Stuttgart, Kitzbühel, Los Ángeles y Washington, los dos primeros sobre polvo de ladrillo y los otros dos en cancha dura. En el US Open avanzó hasta los cuartos de final, siendo detenido por el escocés Andy Murray, que le cortó sus 23 victorias consecutivas (cuarta mejor racha del tenis argentino). Además fue finalista en Tokio, semifinalista en Basilea y 's-Hertogenbosch y llegó a los cuartos de final en el Masters Series de Madrid. Todos estos resultados le permitieron clasificarse a la Tennis Masters Cup de Shanghai, donde quedó eliminado en la fase de grupos tras ganar un partido y perder otros dos. Durante el año derrotó a varios top ten, como Andy Roddick, Nikolay Davydenko, David Ferrer, David Nalbandian y Jo-Wilfried Tsonga. Finalizó la temporada en el puesto número 9 del ranking mundial.
En 2009, ganó Auckland hasta el momento y es No. 6 del mundo. Juan Martín del Potro hace historia con la consecución de este título al ser entre los hombres, el segundo argentino en lograr la conquista del Us Open después de Guillermo Vilas en 1977 y el primer lationoamericano en ganar un torneo de Grand Slam en esta superficie. Del Potro acumula más de 3 millones de dólares en premios, y sigue sumando. Actualmente superó a Andy Roddick en el ranking ATP, quedando así en 5to lugar. Y el ultimo titulo es el de US-OPEN ganandole al numero uno del mundo Roger Federer.
En su retorno del US Open, Del Potro fue sorprendido en la primera ronda del torneo de Japan Open por Edouard Roger-Vasselin, y con un problema abdominal, tuvo que retirarse en la segunda ronda del torneo Shanghai ATP Masters 1000 y luego también en los cuartos de final del Masters de Paris.
El argentino, quien aseguró su lugar en el Master de Londres, debutó en el mismo, superando su actuación en el 2008 y alcanzando la final, luego de vencer en el grupo a Roger Federer y en semifinales a Robin Soderling. En la final, cayó ante Davydenko en sets corridos. Terminó el año como No. 5 del mundo.
También se transformó en el héroe en la serie de semifinales de Copa Davis ante Rusia, obteniendo de manera categórica sus dos puntos de individuales (venció a Nikolay Davydenko e Igor Andreev) y dándole a la Argentina el pase a la gran final contra España. Allí el sueño de ganar la ensaladera se transformó en pesadilla. Del Potro perdió el día viernes con Feliciano Lopez, quedando la serie igualada 1-1, y debido a una lesión quedó descartado para el resto de la serie. Así remplazándolo Jose Acasusso. Este disputo el cuarto punto contra el Español Verdasco.


José Luis Clerc



Nació en Buenos Aires en 1958. Fue uno de los mejores jugadores en la cancha de polvo de ladrillo. Ganó 25 títulos y entre 1980–83 estuvo entre los diez mejores del mundo.
Una de sus primeras victorias internacionales fue en 1977: "Batata" en compañía de Alejandro Gattiker y Fernando Dalla Fontana – capitaneados por Patricio Rodríguez–, ganaron el Mundial Juvenil (Copa Galea).
En 1980 conformó el team argentino que ganó el World Team Cup. Su mejor año fue 1981: obtuvo 6 títulos, alcanzó 27 triunfos consecutivos y llegó a ser el Nº 4 del mundo. La ATP le otorgó el premio al mejor deportista: Sportmanship Award. Participó en la Copa Davis junto a Guillermo Vilas, con quien estuvo a un paso de obtener la final en Estados Unidos. Su perfomance en este evento da cuenta de que triunfó en 31 de los 55 encuentros, 20 de los cuales fue en singles. También fue semifinalista en dos ocasiones en Roland Garros.

Guillermo Coria


Nació en Rufino, Provincia de Santa Fe, en 1982. En 1994 fue convocado por la A.A.T para integrarse a la Escuela Nacional, coronándose campeón en cinco oportunidades, destacándose en la final de Roland Garros –Juniors en 1999, en una recordada final ante David Nalbandian.
Ya como profesional, en 2000 participó en la Copa Ericsson. La primera temporada fuerte empezó en 2001 con la final del Challenger de San Pablo y la segunda rueda del Australian Open. Su primer título de ATP llegó en Viña del Mar; participó en las semifinales de Montecarlo y Kitzbuhel y en la final de Mallorca.
Por esos días se anotició de un doping positivo que lo marginó del circuito por siete meses. Luego la ATP lo consideró inocente, hecho que le permitió retomar la actividad en marzo de 2002 e intervenir en la instancia final de Costa Do Sauipe, las semifinales de Houston y consagrarse campeón de los Challengers de Postrejov y Lugano.
En 2003 llegó a la final de la Copa AT&T en Buenos Aires y Montecarlo, obtuvo el título en el Masters Series de Hamburgo, alcanzó la semifinal de Roland Garros y logró un hecho histórico: los tres títulos consecutivos en Stuttgart, Kitzbuhel y Sopot. También triunfó en Basilea, en Buenos Aires y en Montecarlo y llegó a las finales de Hertogenbosch, Hamburg, Miami, Roland Garros. En el 2005 ganó en Umag y alcanzó las finales de los Master Series de Montecarlo y Roma.

Gastón Gaudio


Nació en 1978 en Buenos Aires. Se formó profesionalmente en el Temperley Lawn Tennis Club, debutando en 1996. Dos años más tarde conquistó los Challengers de Santa Cruz de la Sierra y Santiago de Chile y fue finalista en el de Belo Horizonte. Además salió campeón del Future España 2. En 1999 se coronó en Niza y en Espinho. En el año 2000 fue campeón del Challenger de Braunschweig y obtuvo su primera final del circuito ATP, donde perdió con Franco Squillari. Al siguiente año, luego de una década, subió con Argentina al Grupo Mundial en la Copa Davis, tras ganarle el último match a la República de Belarús, siendo eliminado en semifinales en 2002. En ese mismo año consiguió los primeros dos títulos de su carrera, en un lapso de semanas consecutivas, en Barcelona y Mallorca. Obtuvo el título de dobles de Viña del Mar en pareja con Juan Ignacio Chela y se coronó también campeón de Roland Garros, tras vencer a su compatriota Guillermo Coria. A su vez, se convirtió en el primer jugador argentino en ganar el Abierto de Francia, proeza alcanzada antes por Guillermo Vilas en 1977. En 2003 trepó al puesto N° 19 del mundo.
Dos años después fue campeón de los torneos de Buenos Aires y Viña del Mar en forma consecutiva, además de los de Estoril, Gstaad y Kitzbühel.

David Nalbandian


Nació en 1982 en Unquillo, Provincia de Córdoba. A los doce años consiguió ubicarse como el número uno de la Argentina en su categoría, consagrándose campeón mundial juvenil. En esta categoría ganó el US Open 1998, fue finalista de Roland Garros y campeón en dobles en Wimbledon en 1999.
En 2002 se adjudicó su primer ATP en Estoril y luego en Basilea. En ese mismo año se convirtió en el primer argentino en alcanzar la final de Wimbledon. En el 2003 clasificó por primera vez para jugar el Masters. Ciertas lesiones le impidieron jugar algunos torneos en 2004, pero concluyó ocupando un lugar de privilegio dentro de los diez primeros tenistas del mundo.
En 2005 se afirmó como el elegido del público argentino por sus actuaciones en la Davis ganado en singles a Jiri Novak, Wayne Arthurs, Lleyton Hewitt y Dominik Hrbaty. Obtuvo su tercer ATP en Munich y logró el triunfo más importante de su carrera deportiva en el Torneo de Maestros, al vencer en cinco sets al número uno del mundo: Roger Federer, en Shangai.
En 2006 alcanzó la tercera posición en el ranking mundial, siendo el primer jugador argentino en jugar semifinales en los cuatro torneos de grand slam. Además, en la Copa Davis lideró el equipo argentino que accedió a la final (algo que solo había ocurrido en 1981). En 2007 finalizó por quinta temporada consecutiva en el Top Ten del Ranking Mundial, y por tercera temporada consecutiva como el Nº1 de Argentina. Obtuvo el premio Consagración de Oro, otorgado por el Diario Clarín, premio que ya había ganado en el 2006.
En 2008, el cordobés se adjudicó el ATP de Buenos Aires y fue el único argentino en pasar a octavos de final en los Juegos Olímpicos de Beijing.

Gabriela Sabatini



Nació en 1970 y comenzó a jugar a los siete años en River. Hizo su primera aparición profesional en 1984, año en que a su vez se consagró campeona mundial juvenil. Obtuvo diez torneos de doce disputados, incluyendo el Roland Garros y el Orange Bowl Sub–18, pese a otorgar más de cuatro años de ventaja para la categoría. Como profesional disputó 213 torneos, de los cuales consiguió 27. Entre ellos se destacan: el US Open (Grand Slam) de 1990 y el Japan Open de 1985 (ganó este mismo torneo en los años 1987, 1991 y 1992). Obtuvo también títulos en Buenos Aires en los años 1986 y 87. Logró los campeonatos de Brigthon 87, Abierto de Canadá 88, Roma 88–89 y 91–92, Boca Ratón 88 y 90–91, Virginia Slims 88 y 94, Filderstadt 89, Amelia Island 89, 91 y 92, Lipton 89, Hilton Head 91–92 y Sydney 92 y 95.
Fue finalista en otras 28 ocasiones, semifinalista en 57 y llegó a cuartos en 39 oportunidades. A lo largo de su trayectoria ganó 632 partidos. En 1988 y 1994 venció en el Masters. Obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl y participó en los de Atlanta 96, donde llegó a octavos de final. Ese mismo año presentó su retiro. Su mejor ubicación en el ranking mundial fue el tercer puesto, en el que se mantuvo durante 149 semanas. Representó a la Argentina en la Copa Federación entre 1985 y 1987 y en 1995.

Paola Suárez


Nació en 1976 en Pergamino, Provincia de Buenos Aires. Se inició profesionalmente en 1994, y dos años después consiguió su primer torneo en dobles junto a Montalvo. En 1998, en Bogotá, obtuvo su primer trofeo de WTA en singles y conquistó dos títulos en dobles: uno junto a Husarova y el otro, el Abierto de Italia, junto a su compañera y amiga: Virgina Ruano Pascual. En 2000, alcanzó cinco títulos en dobles (tres con Montalvo y dos con Ruano Pascual) y en singles llegó a la final de San Pablo. Al año siguiente se consagró campeona en dobles en Roland Garros y concluyó como Nº 4 del mundo en esa categoría. En 2002, junto a Ruano Pascual, logró retener el título obtenido el año anterior. En el US Open conquistó el segundo título de Grand Slam del año. Cerró la temporada como Nº 1 del mundo en dobles, convirtiéndose así en la primera argentina en llegar a esa instancia.
En 2003 alcanzó la sexta final consecutiva de un Grand Slam y supo retener por segunda vez el título obtenido en dobles en Roland Garros; llegó a cuartos de final en singles en el US Open, instancia que Sabatini lograra en 1995. En 2004 se consagró campeona en dobles en el Abierto de Australia. También obtuvo los títulos de Rolland Garros y del US Open, manteniendo su posición como Nº 1 del mundo en dobles y Nº 13 en singles. En el año 2005 obtuvo el título de Roland Garros.

Guillermo Vilas


Logró su primer torneo profesional en noviembre de 1973 y el último, una década después, en julio de 1983. Fueron diez años de importantes logros, entre los que se encuentran un incesante ascenso, jalonado por sus dos consagraciones en Australia y las ediciones de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos en 1977, hitos del Grand Slam que no minimizaron otros galardones, por ejemplo: sus tres liderazgos del Grand Prix, sus 61 torneos y su medio centenar de partidos ganados en forma consecutiva a lo largo y ancho del planeta. No se puede tampoco dejar de lado su inapreciable colaboración en el crecimiento argentino de la Copa Davis, incluido un inolvidable triunfo sobre los Estados Unidos en el Buenos Aires Lawn Tennis Club.

personalidades y logros en el Boxeo Argentino

En este blog se incluyen  las figuras más destacadas en el orden nacional, aquéllas que con esfuerzo, sacrificio y dedicación, han llevado el nombre de la Argentina a la cima más alta en  una disciplina como lo es
el boxeo deportivas.
 Víctor Emilio Galíndez
Nació el 2 de noviembre de 1948 en Vedia, Provincia de Buenos Aires. Fue un excelente boxeador amateur y en 1967 consiguió la medalla plateada en los Panamericanos de Winnipeg. En 1974 venció a Len Hutchins y alcanzó el cetro mundial medio pesado de la AMB.
Después defendió su corona en diez oportunidades hasta que en 1978 la perdió por K.O. técnico en Nueva Orleáns ante Mike Rossman. Al año siguiente, ante el mismo rival y en el mismo escenario, volvió a recuperarla para perderla definitivamente en noviembre ante Marvin Johnson.
A lo largo de su carrera, Galíndez participó en 14 peleas de campeonato mundial –12 victorias y dos derrotas–, con un total de 55 triunfos (34 K.O.), 9 derrotas y 2 empates. Luego de su retiro intentó competir en el Turismo Carretera. Falleció en 1980 cuando regresaba a boxes caminando, atropellado por un vehículo sin control.

Santos Benigno Laciar

Nació en 1959, en Huinca Renancó, Provincia de Córdoba. Combatió en 101 peleas y participó en 16 combates por el título mundial (12–3–1) en los que conquistó tres coronas en dos categorías.
Su primer título lo obtuvo en la categoría mosca en 1981 (AMB) en Sudáfrica ante Peter Matebula, aunque en la primera defensa perdió la corona. En 1982 recuperó el cetro en Mérida, México, tras vencer a Juanito Herrera. Defendió su corona en nueve ocasiones hasta que renunció para combatir por el título de los súper mosca.
En 1986 empató con Gilberto Román y al año siguiente, ante el mismo rival, logró su tercera coronación.
Su récord personal es de 101 combates (79 victorias –31 K.O.–, 1 derrotas y 11 empates), de los cuales 16 fueron campeonatos mundiales (12–3–1).

Nicolino Locche

Nació en 1939 en Mendoza. A los 9 años se inició en el boxeo aficionado, donde combatió en 122 oportunidades con apenas 5 derrotas. Debutó profesionalmente en 1958 y logró los títulos argentino y sudamericano de los livianos. Luego pasó a la categoría welter junior en la que obtuvo nuevamente ambos títulos y se consagró campeón mundial el 12 de diciembre de 1968 ante Paul Fují, en Tokio.
Efectuó cinco defensas del título y se retiró de la actividad en 1976, con un récord de 135 peleas, con 117 victorias (14 ganadas por K.O.), 14 empates y 4 derrotas. En 2003, fue elegido para integrar el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, en la ciudad de Nueva York.
"El Intocable" falleció a los 66 años, víctima de un ataque cardíaco.

Carlos Monzón

Nació en San Javier, Provincia de Santa Fe, en 1942. Como aficionado realizó 87 peleas de las que ganó 78, perdió 8 y empató 6. En 1963 se hizo profesional y alcanzó un récord de 100 peleas (87 triunfos –59 K.O.–, 9 empates, 3 derrotas y 1 sin decisión).
Su historial internacional lo ubicó entre los grandes de todos los tiempos. El 7 de noviembre de 1970 al vencer, a Nino Benvenuti, contra todos los pronósticos, y obtener la corona del peso mediano. Su hegemonía mundial fue la más larga de la categoría: 6 años y 10 meses y la defendió en 14 ocasiones. Su última pelea fue ante Rodrigo Valdéz el 30 de julio de 1977 en Montecarlo, tras la cual se retiró como campeón invicto.
Murió en enero de 1995 en un accidente automovilístico.

Pascual Pérez

Nació en Rodeo Medio, Provincia de Mendoza, en 1926. En 1948 "El Pequeño Gigante" logró en los Olímpicos de Londres la medalla dorada de la categoría mosca y en 1954 –ya como profesional– en Tokio venció a Yoshio Shirai, obteniendo el título mundial de la categoría.
El primer campeón mundial argentino participó como amateur de 125 combates y obtuvo 16 campeonatos. Como profesional su récord es de 84 victorias (57 por K.O.), 1 empate y 7 derrotas. Entre aquéllas hay que destacar las nueve defensas de su título. En 1960, en la décima, cayó frente a Pone Kingpetch, ante quien tuvo luego un fallido intento de recuperar el cetro.
Falleció en enero de 1977.

leyendas El velo de la novia (Catarátas del Iguazú)

Leyenda Guaraní:
La exuberante vegetación de la selva tropical envuelve el paisaje con el embrujo de su magnifica belleza.
Los árboles elevan sus copas al cielo en isipós, helechos y bejucos, y se mezclan y se entrecruzan unos con otros en cascadas de verdes intensos, de amarillos, de sepias y de pardos.
El duro lapacho cubierto de flores violáceas, el peteribí festoneado de pétalos blancos, el Jacarandá que luce su floración añil, el ivirá pitá con su manto de corolas amarillas, y los cedros, los algarrobos, los quebrachos y los timbós, que forman la abigarrada selva, son cuna y sostén de las maravillosas orquídeas que, en múltiples formas y coloridos hermosos, se ofrecen con profusión a los ojos admirados de los que llegan a gozar de belleza tan extraordinaria.
Y junto a esta hermosura de formas y de colores, el magnífico espectáculo del río, del Iguazú, del Agua Grande, como bien lo nombraron los primitivos habitantes de la región.
Fue en tiempos de los guaraníes, precisamente, hace muchísimos años, tantos que no se podría determinar su número.
En ese marco de Soberbia belleza, en una choza levantada junto a la orilla, defendida por los colosos de la selva, vivía Panambí con su madre.
Tan bonita y tenue como mariposas que en vuelo raudo cruzaban la floresta, era esta Panambí de la leyenda.
Bonita, muy joven, de grandes y expresivos ojos negros y lacio y brillante cabello, vivía gozando de los dones que le brindaba la naturaleza.
Su voz armoniosa se desgranaba en dulces melodías, cuando, dirigiendo la frágil canoa, llevando su cesto tejido con fibras de yuchán, iba en busca de apetitosos frutos o de exquisita miel silvestre, de camoatí o de lechiguana.
Su madre la oía desde lejos y distinguía su voz cristalina destacándose del ruido que hacía el agua al precipitarse desde la altura y de los trinos de los pájaros que cantaban en la fronda...
Panambí llegada fresca y armoniosa, con su cesto repleto de provisiones. Era una flor más, entre las flores de la selva y su sonrisa constante reflejaba su amor a la vida, su alegría de vivir.
Un día, como tantos otros, Panambí, con su cesto enlazado en el brazo, llegó hasta la orilla donde se hallaba amarrada la canoa. marchaba a su cabaña llevando el tribuno del bosque.
Desató el cordel que sujetaba la canoa; tomó la pala y a los pocos instantes, manejada con pericia, la embarcación se deslizaba por las aguas tranquilas en dirección a su oga.
Volvía del grupo de islas a las que había llegado en busca de frutos y de miel de camoatí. Allí el río era ancho y la corriente muy suave. El crepúsculo teñía de rojo, violado y oro, las nubes y las aguas.
La vegetación de las orillas, erguida o inclinada sobre el río, ponía un marco de verdes diversos en el paisaje.
A mitad de camino se cruzó con otra canoa. La dirigía un indio joven, desconocido para ella, que la miró, con curiosidad primero, con interés, luego.
El indio, apuesto, de piel cobriza y brillante, de cuerpo recio y brazos fuertes, impulsaba la canoa con movimientos firmes y precisos.
Al pasar cerca de la doncella, clavó sus ojos dominadores en la dulce Panambí y una gran admiración se pintó en ellos.
La niña quedó como hipnotizada, incapaz de separar su vista del desconocido que así la había impresionado.
Continuó mirándolo en la misma forma hasta verlo desaparecer en la lejanía. Por un momento quedó inmóvil, en medio del río, la canoa mecida suavemente por el vaivén de las aguas.
Cuando volvió a la realidad, la luna había extendido su manto de plata y se reflejaba en el río dibujando una estela brillante.
Pensando en su madre que la esperaría ansiosa, dio a la pala un impulso vigoroso y la canoa surcó las aguas con rapidez.
Al llegar a su cabaña, tal como se lo figuraba, la madre la esperaba afligida.
- ¿Qué te ha sucedido, Panambí? ¿Cómo vuelves tan tarde? - le preguntó.
- No sé... madre... - respondió la niña con mirada ausente.
La madre la miró sorprendida. Una expresión desconocida, como ausente, se pintaba en el semblante de la niña. Por eso, alarmada, insistió:
-¿Qué te ha sucedido, Panambí? ¿No habrás hallado, por ventura, a Pyra-yara?
La niña la miró con mirada turbada y nada respondió. Ella misma no sabía lo que sucedía: pero eso si, sabía que no estaba como siempre.
El recuerdo del apuesto muchacho que viera en el río, no la abandonó desde entonces.
Si caminaba sobre la tierra rojiza que formaba los senderos, o marchaba por la selva separando helechos e isipós para poder pasar, o recostada en su hamaca miraba al cielo azul, o junto a la orilla mojaba sus pies en el agua clara que lamía la playa, la imagen del desconocido estaba siempre ante ella como un ser sobrenatural que la hubiera hechizado.
Sólo ansiaba que llegara la tarde para tomar su canoa y marchar a las islas, con la esperanza de volverlo a ver.
Y cada tarde y cada crepúsculo, el encuentro se repitió durante mucho tiempo.
Una noche, la paz reinaba en la selva y en la cabaña de la orilla, cuando se oyó, viniendo del río, un ruido de remos que hendían las aguas. Estas, a su contacto, se agitaban y se encrespaban, levantándose en olas que golpeaban con furia en la playa.
Panambí tuvo un sobresalto y se despertó como al conjuro de un mandato ineludible.
Abandonó la hamaca tejida, de algodón, donde hallaba descansando, y corrió a la orilla atraída por el llamado del desconocido que en ese instante pasaba con su canoa frente a la niña.
Panambí miraba absorta hacia el medio del río.
La misma fuerza que la impulsó hasta allí la condujo hacia el lugar donde se había detenido la canoa.
Al introducir sus pies en el río, éste se calmó y una superficie de aguas mansas y tranquilas la invitó a llegar hasta la embarcación que esperaba.
Panambí, inconsciente, obedeció a la fuerza poderosa que la dominaba y
entró en el agua, la mirada fija en un punto lejano...
Las aguas, bajas al principio, sólo taparon sus pies, pero a medida que se internaba en ellas, iban cubriendo todo su cuerpo hasta que en un instante, sin notarlo siquiera, con la visión del apuesto guerrero que aún la esperaba, Panambí se hundió en las aguas que la envolvieron con su manto de cristal.
Poco después, el cuerpo exánime de la doncella, llevado por las aguas, aparecía junto a Pyra-yara, que no otro era el extraño ocupante de la embarcación.
El Dueño del río y de los peces, la tomó entre sus brazos fuertes y colocó el cuerpo sin vida en una balsa de juncos y tacuaras que flotaba amarrada a la popa de su canoa.
Con tan delicado botín, dirigió su embarcación hacia el lugar donde las aguas, al despeñarse en el abismo, formaban una enorme caída.
Los cabellos de Panambí, fuera de la balsa, marcaban una estela oscura en las aguas del río.
Navegaron durante algunos instantes, hasta que un ruido sordo e impotente, anunció la proximidad de la caída.
Al llegar, la canoa dirigida por Pyra-yara, apenas apoyada en las aguas, cayó al abismo formando un todo con la masa líquida, para seguir allí abajo el curso del río, como si no hubiera tenido que pasar semejante obstáculo, demostrando con ello su naturaleza sobrehumana.
No sucedió lo mismo con el cuerpo de Panambí que, despedido de la balsa por el potente impulso de la caída, quedó preso entre piedras del gran macizo por donde se volcaban las aguas al abismo, convirtiéndose en piedra ella misma y guardando sus formas humanas.
Un chorro de agua muy blanca y muy tenue se desliza desde entonces por su cabeza y cubre su cuerpo de piedra semejando un velo de novia que se deshace en gotitas de cristal antes de volver a formar parte del.caudal del río.
Ese fue el final de Panambí, la enamorada de un imposible, que olvidó que Pyra-yara, Dueño del río y de los peces, es incapaz, por ser esencia divina, de amar a ninguna mujer sobre la tierra.
Biblioteca "Petaquita de Leyendas", de Azucena Carranza y Leonor M. Lorda Perellón, Ed. Peuser, Bs. As. 1952
Tomo VI: RAYITRÁI (Cascada de flores)
Vocabulario:IGUAZU: (I: agua; GUAZU: grande)
Agua grande.
PANAMBI: Mariposa.
YUCHAN: Palo borracho.
OGA: Casa.
YUCHAN: Avispa melera.
PYRA-YARA: Dueño del río y de los peces

Consejos de Martín Fierro

El "Martín Fierro" de José Hernández ha sido fuente de extracción de refranes, especialmente los "Consejos de Martín Fierro a sus hijos", con la intención de que ellos eviten los males por los que ha pasado su padre, un gaucho que por las circunstancias adversas que debió enfrentar, se convirtió en desertor, perseguido y matrero.
Un padre que da consejos
Más que padre es un amigo,
Ansí como tal les digo
Que vivan con precaución-
Naides sabe en qué rincón
Se oculta el que es su enemigo
Yo nunca tuve otra escuela

Que una vida desgraciada-
No extrañen si en la jugada
Alguna vez me equivoco-
Pues ha de saber muy poco
Aquél que no aprendió nada
No aprovechan los trabajos

Si no han de enseñarnos nada-
El hombre, de una mirada
Todo ha de verlo al momento-
El primer conocimiento
Es conocer cuándo enfada
Su esperanza no la cifren

Nunca en corazón alguno-
En el mayor infortunio
Pongan su confianza en Dios-
De los hombres, sólo en uno,
Con gran precaución en dos
Las faltas no tienen límites

Como tienen los terrenos-
Se encuentran en los más buenos,
Y es justo que les prevenga;-
Aquél que defectos tenga,
Disimule los ajenos-